España refuerza su flanco sur en la OTAN con un despliegue clave en el Mediterráneo
España refuerza su presencia militar en el flanco sur de la OTAN
El Buque de Aprovisionamiento de Combate (BAC) Cantabria ha iniciado su integración en la operación de seguridad marítima Noble Shield, liderada por la Organización del Tratado del Atlántico Norte. Esta misión, coordinada por el Segundo Grupo Marítimo Permanente de la OTAN (SNMG-2), se desarrolla en aguas del Mediterráneo hasta mediados de diciembre.
El despliegue, bajo el mando del capitán de fragata Manuel Romero Nieto, busca consolidar la disuasión aliada en una de las regiones con mayor concentración de rutas comerciales y energéticas del mundo.
Apoyo logístico y maniobras de interoperabilidad
El Cantabria no solo proporciona presencia, sino también autonomía operativa a los buques aliados, al encargarse del reabastecimiento en el mar de combustible, víveres y munición. Esta función resulta clave para mantener operaciones prolongadas sin necesidad de regresar a puerto.
Durante su despliegue, el buque participará en dos ejercicios internacionales de alta exigencia táctica: Niiris, en Grecia, y Dogu Akdeniz, en Turquía. Estas maniobras, que simulan escenarios de crisis contemporáneas, sirven para evaluar la respuesta conjunta de las unidades navales aliadas.
Componentes embarcados para una misión de largo alcance
El buque cuenta con un helicóptero H-135 de la 12.ª Escuadrilla de Aeronaves de la Armada, además de un Equipo Operativo de Seguridad (EOS) de Infantería de Marina. Ambos elementos refuerzan sus capacidades de vigilancia, evacuación y protección en operaciones multinacionales.
Estas unidades embarcadas amplían el alcance del buque, permitiendo intervenciones más rápidas y seguras en un entorno de seguridad dinámico como el Mediterráneo oriental.
Compromiso constante con la defensa aliada
La operación Noble Shield representa una nueva etapa en el compromiso de España con las Fuerzas Navales Permanentes de la OTAN, especialmente en el contexto del SNMG-2. Estas agrupaciones multinacionales, bajo la dirección del Mando Marítimo Aliado (Marcom), están diseñadas para desplegarse con rapidez ante cualquier crisis regional.
España forma parte activa de estos grupos desde 2017, con una presencia sostenida que incluye tanto buques de superficie como unidades logísticas y aéreas.
Un buque preparado para múltiples escenarios
El Cantabria, construido por Navantia y entregado en 2010, es uno de los buques más versátiles de su clase. Con una eslora de 174 metros, 19.500 toneladas de desplazamiento y una dotación de unas 180 personas, puede operar como plataforma de mando, centro de apoyo logístico o buque hospital, según las necesidades de la misión.
Su diseño polivalente y su capacidad para operar durante largos periodos en alta mar lo han convertido en una herramienta estratégica para misiones tanto nacionales como internacionales.
Una misión con valor estratégico y diplomático
La participación del Cantabria en la Noble Shield tiene implicaciones más allá del ámbito militar. Refuerza el papel de España como socio fiable en la defensa europea y como actor con peso en las operaciones de seguridad internacional.
La presencia sostenida de unidades como el Cantabria en el Mediterráneo también contribuye a la protección de rutas marítimas esenciales para el comercio global y la seguridad energética de Europa, además de actuar como elemento disuasorio frente a amenazas asimétricas y actividades ilícitas en la región.
Una contribución visible y efectiva
El despliegue del buque Cantabria en la misión Noble Shield no solo simboliza la cooperación entre aliados, sino que proporciona resultados operativos tangibles. Con sus capacidades avanzadas y su dotación especializada, refuerza la interoperabilidad aliada y la estabilidad en una zona donde la presencia naval sigue siendo clave.
De este modo, el Cantabria se consolida como un activo estratégico de primer orden para la Armada Española y para el conjunto de la OTAN.