La tranquila ciudad de Holanda con casas que parecen palacios y museos para todos los gustos
De Holanda conocemos sobre todo Ámsterdam, los canales, los tulipanes y los molinos de viento, pero hay otro interesante destino a tener en cuenta para tu próxima escapada fuera de España: La Haya. Una elegante y sorprendente ciudad de grandes avenidas bordeadas por mansiones y palacios que seduce no solo por su arquitectura, también con su estilo de vida costero y cosmopolita. Conocida por ser la sede de importantes instituciones internacionales, la tercera ciudad más grande de los Países Bajos es un soplo de aire fresco en un entorno majestuoso y lleno de encanto.
La Haya, mucho más que tribunales de Justicia
Rica en historia y patrimonio arquitectónico, La Haya también presume de canales, tranquilas playas, numerosos espacios verdes y un amplio abanico de museos y galerías que mantendrán muy entretenidos a los amantes del arte durante horas. En un recorrido por la ciudad en la que se juzgan algunos de los peores crímenes de la humanidad seguro que no te pasa desapercibido un impresionante edificio que es, además, uno de los más fotografiados de la Haya: el Vredespaleis o Palacio de la Paz, el lugar en el que se dirimen algunos de los litigos internacionales más importantes del mundo.
Un paseo por las plazas principales de La Haya
Si hay una cosa que sorprende durante el recorrido por esta ciudad es la tranquilidad y silencio que se respira en sus calles. También irás encontrando preciosas casas que parecen palacios y que albergan embajadas y sedes de empresas.
Una de las paradas imprescindibles es en la Grote Markt, situada en el corazón de la ciudad. De origen medieval, es una de las plazas con más ambiente de La Haya. Además de poder admirar las típicas fachadas holandesas, cuenta con numerosas terrazas y restaurantes. Y si es una de las plazas más interesantes, desde luego no es la única: la de Plein (situada junto al Mauritshuis) o la pequeña De Plaats (junto al Museo Gevaguenpoort) son otros de los bonitos rincones que no debes perderte. Como tampoco la Groenmarkt, donde se encuentra el antiguo ayuntamiento de estilo renacentista y la Torre de La Haya, que con sus 92 metros de altura ofrece las mejores vistas de la ciudad.
El Parlamento más antiguo del mundo
El Binnenhof forma parte de un complejo de edificios cuyo origen se remonta a 1250. Es la sede de las dos cámaras parlamentarias de Holanda y la residencia oficial del Primer Ministro. Pero el edificio más importante y bello de este complejo es el Ridderzaal o Sala de los Caballeros. Construido en estilo gótico, cuenta con dos grandes torres simétricas a ambos lados de la entrada.
El fascinante Mauritshuis
Este elegante edificio del siglo XVII alberga el museo más importante de la ciudad. Durante la visita podrás disfrutar de obras de Rembrandt, Jacob van Ruisdael o Rogier van der Weyden, entre otros. Seguro que no pasarás por alto la famosa pintura «La joven de la perla» de Vermeer que se encuentra aquí.
El Museo de Gevaguenpoort
Situado en una antigua cárcel medieval, el museo alberga la exposición más grande sobre instrumentos de castigo y tortura de los Países Bajos. Fue construido en el siglo XV como parte de las defensas de la ciudad y funcionaba como entrada al Buitenhof y como prisión principal.
Madurodam, una ciudad en miniatura
Sobre todo si vas con niños, no te pierdas esta atracción que te permitirá disfrutar de todo el país a pequeña escala. En más de 60.000 metros cuadrados se recrean en miniatura los 81 lugares más emblemáticos de los Países Bajos, con tal detalle que incluso se pueden ver las vidrieras del Rijksmuseum o pequeñas reproducciones de obras de arte colgadas en las paredes.
Scheveningse, el encantador balneario del Mar del Norte
A La Haya no le falta de nada, incluso cuenta con unos diez kilómetros de playa frente al mar. Te recomendamos visitar este antiguo pueblo pesquero donde se encuentra la popular playa de Scheveningse y el Muelle de De Pier. Este data de 1960 y junto con su noria sobre el agua se ha convertido en una zona de moda con bastantes actividades de ocio. Además, el muelle cuenta con varios restaurantes en su interior con vistas al mar.