La nueva temporada de centolla gallega arranca con precios prematuros
Un inicio prometedor con matices
La campaña de la centolla gallega ha arrancado este fin de semana, con presencia en lonjas y plazas de abastos de la región, y los primeros puestos muestran ejemplares de buen tamaño y aspecto. Según comerciantes de la plaza de Lugo, la centolla recién llegada se vende hoy entre los 25 y 38 €/kg, dependiendo del tamaño. Por una pieza más grande se piden 38 €/kg, mientras que las de menor tamaño rondan los 25 €/kg.
A primera vista, la oferta parece abundante: variedad de tamaños y buena calidad. Sin embargo, detrás del escaparate de “arranque de temporada” se esconden advertencias del sector sobre una buena calidad no necesariamente acompañada de cantidad suficiente para afrontar la demanda navideña.
Precios anticipados: una alerta para el mercado
Los vendedores señalan que los niveles de precio ya se ubican cerca a los que se registran en vísperas de Navidad, lo que sugiere una subida temprana. Este fenómeno genera inquietud: si la oferta se mantiene moderada o disminuye, y la demanda sube como es habitual hacia finales de año, los precios podrían experimentar un salto significativo.
Un pescadero de la zona, Marcos Rabina, explicó que “se prevé una campaña buena en cuanto a calidad, pero escasa en cantidad”. Y esa escasez proyectada se convierte en un factor clave para entender esta subida anticipada de tarifas.
Factores detrás de la posible escasez
Dos aspectos destacan como principales causas del riesgo de menor volumen de captura:
- Furtivismo: continúa siendo un problema en las costas gallegas. Algunos marineros aseguran haber visto centolla gallega a la venta incluso antes de la apertura de la campaña oficial.
- Periodo de veda reducido: cada año se observa que el tiempo de descanso biológico para la especie se acorta, lo que compromete la reproducción y el sostenimiento de la biomasa.
Duración de la campaña y peticiones del sector
La temporada se ha fijado para extenderse hasta mayo, pero diversos actores de la pesca gallega plantean que sería conveniente retrasar el inicio de la campaña entre una y dos semanas para favorecer la cría y mejorar la sostenibilidad del recurso.
Al mismo tiempo, otros defienden el modelo actual: muchos se apoyan en esta fecha para generar ingresos antes de Navidad. Como resume Rabina: “Muchos dependen de esta campaña para obtener ingresos inmediatos, así que en cuanto se abre, salen a faenar”.
Implicaciones para consumidores y restauración
Para el consumidor medio, los precios ya elevados implican que anticiparse a la compra no garantiza que el precio baje más adelante. Si la campaña resulta corta en volumen, durante Navidad podría haber menos oferta y tarifas aún mayores.
Para el sector de hostelería y restauración, este escenario implica planificar reservas de recursos con anticipación, asegurar proveedores fiables y prever que la materia prima pueda encarecerse en las próximas semanas.
Balance y perspectivas
El arranque de la season de la centolla gallega se presenta con calidad y una entrada de producto visible, pero con un telón de fondo de advertencias sobre volumen, gestión sustentable y mercado en alza. La conjunción de abundantísimo arranque con previsión de descenso posterior pone al sector en estado de alerta.
Queda por ver si los controles de vigilancia contra el furtivismo se refuerzan y si finalmente se revisa el calendario de veda. No obstante, los primeros indicios invitan a pensar que, de cara a las fechas navideñas, la centolla podría tener un protagonismo más caro del habitual.