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Una ingeniera del Ejército diseña un espigón en Ceuta para impedir avalanchas de inmigrantes

  1. Legionarios desplegados en la playa de El Tarajal
  2. Oficial de Ingenieros del Ejército de Tierra
  3. Espigón de El Tarajal
  4. Regimiento de Ingenieros nº 7 de Ceuta
  5. Sistemas de contención que respeten la dignidad de los inmigrantes
  6. Puntos débiles del espigón
  7. Extensión 400 metros mar adentro
  8. Nueva valla y cadenas submarinas
  9. Tecnologías de detección
  10. El Ejército lo podría construir en un año
  11. Menos llegadas ilegales, menos tensión diplomática
  12. Solución prioritaria para la defensa 

 

Legionarios desplegados en la playa de El Tarajal

Los extranjeros entraron ilegalmente en Ceuta principalmente a nado, desde la costa de Marruecos a la de España. Sólo tenían que sortear el espigón de Benzú, en el noroeste de Ceuta, y de El Tarajal, en el extremo sur de la ciudad.

La Policía Nacional, la Guardia Civil e incluso la Policía Local de Ceuta trataron de contener la avalancha e impedir la entrada irregular en territorio español. En algunos casos sufrieron lanzamientos de piedras en la frontera.

Ante ese desbordamiento, el Gobierno activó al Ejército de Tierra. La Comandancia General de Ceuta movilizó a militares y vehículos del Tercio ‘Duque de Alba’ 2º de la Legión, y de otras unidades.

Con material antidisturbios y vehículos blindados los militares trataron de disuadir a quienes intentaban entrar, pero al mismo tiempo rescataban del agua a las personas que trataban de cruzar y estaban a punto de ahogarse.

Oficial de Ingenieros del Ejército de Tierra

El espigón de El Tarajal ha sido objeto de estudio de una alumna de la Academia General Militar, de Zaragoza, donde estudian los futuros oficiales del Ejército de Tierra.

La academia edita una revista cuatrimestral, ‘Armas y Cuerpos’, la “Revista de la enseñanza militar de los oficiales del Ejército de Tierra español”.

Espigón de El Tarajal

En su último número, el 159, la revista incluye un artículo sobre el ‘Reforzamiento y ampliación del espigón del Tarajal en Ceuta para el control de flujos migratorios’.

Lo firma la dama alférez cadete de Ingenieros Marta Vara González.

El artículo es el resultado, resumido, de su Trabajo de Fin de Grado elaborado en el Centro Universitario de la Defensa (CUD) de la Academia General Militar.

Regimiento de Ingenieros nº 7 de Ceuta

La alférez del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Tierra realizó las prácticas externas de su etapa de formación en el Regimiento de Ingenieros nº 7, ubicado en Ceuta.

Esta unidad está “directamente implicada en labores de seguridad y refuerzo fronterizo en Ceuta”, indica la ingeniera militar, que explica por qué decidió abordar ese tema: “La observación directa de las limitaciones del espigón del Tarajal, unida al análisis de los eventos ocurridos en mayo de 2021 -cuando miles de personas cruzaron la frontera marítima de forma irregular en cuestión de horas-, motivaron la necesidad de una propuesta estructurada y realista”.

Para analizar posibles mejoras en el espigón de El Tarajal, la dama alférez de Ingenieros Marta Vara estudió distintas normas relacionadas con la protección de fronteras: desde la Constitución Española y la Ley de Extranjería a la Convención del Mar, pasando por los Convenios de Ginebra, el Código de Fronteras Schengen, normas de Frontex, tratados de Derechos Humanos...

 

 

Sistemas de contención que respeten la dignidad de los inmigrantes

Tuvo especialmente en cuenta la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, “que ha establecido límites a prácticas de devolución en caliente, obligando a que los sistemas de contención respeten la dignidad y los derechos básicos de los migrantes”.

La oficial del Ejército de Tierra estudió la situación actual del espigón y sus elementos fronterizos. Lo comparó con el espigón de Benzú, “más elevado, mejor vallado y con control perimetral más robusto” que el de El Tarajal.

Esa comparación puso en evidencia “la necesidad urgente de actuación”: “El espigón del Tarajal presenta deficiencias evidentes frente a escenarios de presión migratoria”, y “su estructura, pensada originalmente para otros fines, no ofrece resistencia suficiente ni visibilidad completa”.

Puntos débiles del espigón

Identificó los principales puntos débiles del espigón: “Falta de continuidad estructural, zonas de sombra, anclajes deficientes y escasa capacidad de integración tecnológica”.

La autora de este estudio sobre el espigón de El Tarajal ideó una propuesta técnica con tres líneas de actuación con las que, a su juicio, se reforzaría la función de ese saliente como elemento fronterizo entre España y Marruecos.

Extensión 400 metros mar adentro

En primer lugar, propone ampliar el espigón, alargarlo 400 metros mar adentro en la línea que separa las aguas españolas y marroquíes.

Esa extensión se podría llevar a cabo mediante módulos de hormigón armado prefabricados, con cimentación adaptada a los perfiles batimétricos. “Esta extensión busca alejar la línea de valla del límite costero, dificultando la aproximación nadando y ampliando el campo de vigilancia”, explica la alférez de Ingenieros.

 

 

Nueva valla y cadenas submarinas

El refuerzo del vallado y de las medidas disuasorias es la segunda línea de actuación. Plantea instalar sobre el espigón “un nuevo vallado con estructura de acero galvanizado, anclajes profundos y geometría anti-escalada”.

A ello añadiría “barreras submarinas invisibles, como cadenas con lastres y anclajes sobre el lecho marino”, para impedir que alguien atravesara la nueva barrera buceando.

Tecnologías de detección

La simple ampliación de la infraestructura “sería insuficiente”, concluyó la futura oficial de Ingenieros del Ejército de Tierra. Por eso la tercera vía de refuerzo del espigón consistiría en la integración tecnológica de diversos sistemas de detección, “óptimos para complementar el sistema de seguridad y defensa del Espigón”.

La autora del estudio cita los siguientes sistemas:

  • Sensores acústicos y de presión sumergibles, enlazados con drones, que permiten una alerta temprana con baja huella visual.
  • Cámaras térmicas conectadas en red con drones y torres de vigilancia
  • Cortinas de burbujas submarinas: “habitual en instalaciones navales, su uso en el entorno migratorio es pionero”, serviría para disuadir aproximaciones subacuáticas.
  • Boya oceanográfica táctica con sensores de temperatura, salinidad y corrientes: convierte el medio natural en fuente de inteligencia.
  • Dron con sistema antiniebla.

El Ejército lo podría construir en un año

“Este proyecto demuestra cómo la ingeniería militar, cuando se combina con análisis estratégico y visión integral, puede convertirse en un pilar fundamental de la soberanía nacional”, y por eso la autora del artículo explica que “el proyecto fue concebido para poder ser ejecutado por medios militares, en especial por el Regimiento de Ingenieros nº 7, lo que garantiza independencia y flexibilidad operativa”.

Calcula que las obras podrían estar terminadas en un plazo de 12 a 18 meses, según condiciones meteorológicas y disponibilidad logística, incluyendo los trabajos de dragado, cimentación, ensamblaje modular, soldadura submarina y conexión de sistemas eléctricos.

Al menos en el resumen publicado por la revista ‘Armas y Cuerpos’ no detalla el coste económico de estas obras y de los nuevos sistemas para ampliar el espigón y para reforzarlo con tecnología capaz de detectar cualquier intrusión en aguas o en territorio de soberanía española.

Menos llegadas ilegales, menos tensión diplomática

Sí desgranó algunas mejoras que se lograrían de ejecutarse este proyecto:

  • Mejorar la capacidad de contención y vigilancia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
  • Reducir los intentos de acceso irregular.
  • Disminuir la tensión diplomática y la exposición mediática.
  • Servir de modelo replicable para otras fronteras sensibles (Melilla, Canarias, puntos portuarios).

Solución prioritaria para la defensa 

Su idea es “avanzar hacia una frontera inteligente que combine medios físicos, tecnológicos y humanos”, y sugiere “crear un centro de mando específico en El Tarajal que integre sensores, inteligencia artificial y enlace con el SIVE [las estaciones de vigilancia costera de la Guardia Civil] y el Ejército”.

Su conclusión es que el proyecto responde a la prioridad de la Estrategia de Seguridad Nacional de España de gestionar los flujos migratorios y la protección de fronteras exteriores “desde una visión operativa, realista y alineada con los valores democráticos y la legislación internacional”.

Transformar el espigón de El Tarajal supondría adaptar una infraestructura estratégica “a los desafíos del siglo XXI” con medios adecuados.

“Desde una perspectiva técnica, legal y operativa, la solución es viable. Desde el punto de vista de la Defensa, es prioritaria. Y desde el plano institucional, es coherente con los compromisos de España y la UE en materia de control fronterizo y protección de derechos”, resume esta alférez de Ingenieros del Ejército de Tierra.

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