Auditoría en GORE de La Araucanía descubre $80 mil millones sin rendición: gobernador Saffirio acusa “crimen organizado”
El Gobernador de La Araucanía, René Saffirio, alertó sobre la situación financiera del Gobierno Regional (GORE) tras dar a conocer los hallazgos de una auditoría externa que él mismo solicitó al asumir el cargo. Dicho informe identificó un descomunal gasto sin los debidos comprobantes, que superaría los $80 mil millones. Estos recursos, según se pudo establecer, fueron transferidos en su mayoría a privados, universidades y otros organismos durante la gestión de su predecesor, Luciano Rivas.
Durante una entrevista en CNN Chile Radio, Saffirio detalló que el resultado de la auditoría fue una “abstención de opinión”, un término contable que se aplica cuando no se puede verificar el destino de una materialidad de recursos tan significativa, situación que el gobernador describe como “invasividad”.
Este escenario se complejiza con las 17 investigaciones actualmente en curso por delitos que incluyen administración desleal, fraude al fisco, soborno y lavado de dinero. “Ochenta mil millones de pesos que no se sabe dónde están, que fueron transferidos a privados, que no se rindieron, no se sabe si se cumplió el objetivo para el cual fueron destinados, en fin, es una cifra exorbitante”, afirmó la autoridad regional.
Para dimensionar la magnitud, agregó: “No existe en el ámbito de los gobiernos regionales ningún caso que llegue a estas cifras. ¿Cuál es el presupuesto del gobierno regional al año, para tener una referencia? En cifras redondas, 200 mil millones“.
Acusaciones de “crimen organizado” y responsabilidad política
Según el análisis de Saffirio, la escala y la transversalidad de las irregularidades detectadas dentro del GORE sugieren una estructura delictiva más sofisticada. “Hay una figura que yo he mencionado que es el crimen organizado y que tiene que ver con que el órgano es el comprometido en su conjunto. No todos los funcionarios, pero el órgano en su conjunto se compromete en acciones que nos llevan a resultados como este“, declaró.
El gobernador también se refirió a la actitud de Luciano Rivas, su antecesor, quien en 2022 traspasó la totalidad de sus firmas y responsabilidades administrativas en sus delegados. Saffirio manifestó que aquello evidenciaba una “decisión de proveerse de un estándar de impunidad antes que se comenzara a conocer los hechos“. Además, calificó como “imposible” que el exgobernador hubiera estado ajeno a movimientos financieros de tal envergadura.
Críticas a la Fiscalía
En otro ámbito, Saffirio expresó fuertes críticas hacia el Ministerio Público en La Araucanía, a quien acusó de demoras y de un sesgo político en la investigación del caso Convenios.
“Aquí hemos tenido una fiscalía del Ministerio Público, una fiscalía regional que no ha actuado con la debida celeridad, porque cuando hay políticos que han ejercido altas funciones involucrados en hechos delictivos, la verdad es que la lógica del Ministerio Público a nivel nacional ha sido siempre ir seleccionando y jugando al empate entre izquierdas y derechas y no se han enfocado en la responsabilidad institucional que tienen”, sentenció.
Sostuvo que la inacción de la Fiscalía perjudica seriamente a una región con problemáticas particulares y que la lentitud de los procesos “no se puede entender“.
Postura frente a la violencia: rechazo a soluciones simplistas
Al ser consultado sobre el aumento de la violencia en la Macrozona Sur, el gobernador se declaró en completo desacuerdo con las propuestas de seguridad esbozadas por algunas candidaturas presidenciales, como la de “cercar” determinados territorios, idea que tildó de “fruto del desconocimiento de la realidad”.
Saffirio reconoció que la delincuencia común se ha entremezclado con demandas de reivindicación, pero recalcó que la raíz del conflicto es histórica y exige una salida política. Su postura fue un rechazo categórico a simplificar la crisis de seguridad.
“Quienes ofrecen solo cárcel y bala no saben que aquello no nos va a llevar a resolver una situación histórica que hay que analizar políticamente para poder avanzar. El problema no es la ausencia de mano dura”, concluyó.