Chile manifiesta preocupación por operaciones militares desplegadas en el Caribe
El Gobierno de Chile expresó su preocupación ante el despliegue de operaciones militares de gran escala en el Caribe y rechazó toda acción armada que ponga en riesgo la estabilidad y la paz en nuestra región.
“Chile reafirma su compromiso con el derecho internacional, el respeto a la soberanía y la integridad territorial de los Estados, la solución pacífica de las controversias, la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza, y el respeto a los derechos humanos como principios esenciales de la convivencia entre naciones”, señala un comunicado emitido por la Cancillería.
Asimismo, subraya la importancia de enfrentar de manera coordinada la amenaza del crimen organizado transnacional, “fortaleciendo la cooperación y la acción conjunta en los distintos espacios multilaterales. En este marco, Chile reitera su convicción de que América Latina y el Caribe deben mantenerse como una zona de paz”, finaliza el texto.
Portaaviones “Gerald R. Ford” en el Caribe
La Armada de Estados Unidos informó, a través de un comunicado, que el portaaviones USS Gerald R. Ford ingresó ayer, 11 de noviembre, al área de responsabilidad del Mando Sur (Southcom), después de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, ordenara “apoyar la directiva” de Trump para “desmantelar las organizaciones criminales transnacionales y combatir el narcoterrorismo“.
Para Washington, este despliegue de fuerzas —que incluye a 4.000 uniformados y decenas de aeronaves a bordo— “mejorará y reforzará las capacidades existentes para desarticular el narcotráfico y debilitar y desmantelar las organizaciones criminales transnacionales”, agregando que “proporciona una mayor capacidad para proyectar poder mediante operaciones sostenidas en el mar”.
A principios de septiembre, Estados Unidos comenzó sus ataques contra estas supuestas embarcaciones del narcotráfico que transitan por el mar Caribe y el océano Pacífico, y desde entonces ha hundido una veintena y matado a 75 personas.
Naciones Unidas, además de los gobiernos de Venezuela y Colombia, han denunciado estas prácticas como asesinatos extrajudiciales y han apuntado que las víctimas serían principalmente pescadores. En Caracas existe el temor de una posible intervención militar estadounidense.