Este japonés apuesta por la proximidad con la cocina y la tradición más que la moda
Sato i Tanaka se ha consolidado en pocos años como uno de los referentes del sushi de autor en Barcelona. Es un restaurante reconocido por su fidelidad a la tradición japonesa, su barra íntima de catorce plazas y la destreza de sus dos itamaes (maestros sushiman), que trabajan a la vista de todos. Sirven unos nigiris de navaja, calamar y gamba roja que son inolvidables (y que han cimentado buena parte de su fama, es cierto), pero toda la carta es un lujo.