Madrid actualiza su identidad gráfica y la adapta a los nuevos formatos digitales
El encendido de luces navideños que vivió la ciudad de Madrid la noche del pasado sábado vino acompañada de sorpresa: el logo de la ciudad está actualizado. El objetivo principal, además de adaptarla a la evolución que ha tenido la propia ciudad, ha sido facilitar su uso en los diferentes formatos digitales. Los elementos no cambian —el oso y el madroño y las siete estrellas— pero sí las líneas con las que se forman, ahora en un formato más limpio y simple, lo que la hace más legible para su uso en plataformas como Instagram, además de en la propia cartelería y publicidad municipal.
El cambio se centra solo en el logotipo, que había estado activo durante casi 20 años. El escudo de la capital sigue igual, tanto en los colores como en el propio diseño. En cuanto a los colores del nuevo logo, juega con el azul y blanco, en la línea de los colores dominantes del escudo de la ciudad.
Además, se vislumbra como una imagen más castiza, muy vinculada a de Madrid, lo que sucede por el tipo de letra que se ha usado, la denominada precisamente ‘Chulapa’. Esta letra —que se creó en 2019 y es de uso libre y gratuito para la ciudadanía— está inspirada en la que ideó Juan Ruiz de Luna para las placas de cerámica que se han usado históricamente en Madrid como identificador de calles en la ciudad y que todavía se pueden ver en algunas partes de la ciudad. Esta letra ‘Chulapa’ es de palo seco no geométrico y aparenta una cierta rotulación manual.
El tipo de letra usado es adaptable a diferentes tamaños y su apariencia de rotulación manual facilita que se pueda ubicar en diferentes espacios, lo que permite crear palabras, carteles o logotipos con el carácter típico regional. En cuanto al concepto de ‘Chulapa’, que es el nombre que se da a las madrileñas castizas vestidas con el traje representativo de finales del XIX y principios del XX.
Madrid no es la única ciudad que ha dado el paso de adaptar su marca a los nuevos tiempos. Recientemente, la ciudad de Barcelona también ha hecho cambios en su identidad corporativa, con un objetivo similar. En su caso, el cambio lo hizo el pasado mes de octubre y se basa también en líneas menos recargadas y, al igual que el de Madrid, una imagen más limpia. Ambos nuevos diseños coinciden en usar un tipo de letra ‘sin palo’, lo que ayuda a proyectar una imagen de cercanía y, aunque elegante, menos formal.