CCOO y UGT reivindican una negociación colectiva capaz de regular la digitalización y la inteligencia artificial
El secretario general de CCOO Castilla-La Mancha, Javier Ortega, y la secretaria general de UGT en la región, Lola Alcónez, han situado este lunes la negociación colectiva como una herramienta clave para afrontar los retos que plantean la digitalización, la inteligencia artificial y los nuevos modelos laborales . Ambos dirigentes han participado en la Jornada Anual del Consejo de Relaciones Laborales, celebrada en Ciudad Real bajo el lema 'Negociación colectiva: las nuevas realidades del trabajo'. Ortega ha advertido de que «la digitalización puede llevar a más precariedad, opacidad y desigualdad» , y ha defendido que «la diferencia la marcan la regulación y la negociación colectiva, que es uno de los principales instrumentos para equilibrar el poder en la empresa». Por ello, ha abogado por incorporar en los convenios «los elementos de la digitalización, la IA y la gestión algorítmica de la productividad para evitar abusos y sobrecargas en las personas trabajadoras». Asimismo, el secretario general de CCOO ha subrayado que la inteligencia artificial, los algoritmos y las plataformas digitales ya afectan a múltiples sectores y a un número creciente de trabajadores, lo que convierte su regulación en «una oportunidad que hay que aprovechar, desde la acción sindical, para convertir principios en garantías reales en los centros de trabajo». En este sentido, ha insistido en que el papel del sindicato pasa por «llevar la democracia a los algoritmos y a las decisiones sobre el futuro del trabajo» , recordando además que la tecnología debe estar «al servicio de las personas, no las personas al servicio de la tecnología». Por su parte, la secretaria regional de UGT, Lola Alcónez, ha defendido que «si queremos que nuestro mercado de trabajo evolucione de una forma justa, sostenible y con perspectiva de género, la negociación colectiva debe estar más presente que nunca». Alcónez ha subrayado la importancia de que los interlocutores sociales participen de manera directa «en la planificación y diseño de un futuro laboral sostenible» , con el objetivo de garantizar derechos, calidad en el empleo y una adaptación ordenada a los llamados «trabajos del futuro». Asimismo, ha expresado también su satisfacción por participar en un Consejo que considera «imprescindible y muy útil para la región» , y ha insistido en que las nuevas realidades laborales deben incorporarse al mercado productivo sin destruir empleo. «Debemos intervenir ante los desafíos del trabajo del futuro para asegurar que las nuevas realidades laborales que ya tenemos aquí se incluyan de manera justa y equitativa», ha asegurado Alcónez. La secretaria general de UGT ha dedicado parte de su intervención a la creciente preocupación por el uso de la inteligencia artificial en el ámbito laboral . En este sentido, ha recordado que los datos europeos muestran un notable rechazo social a la automatización sin control, señalando que «tres de cada cuatro personas consideran que desaparecerán más trabajos que los que se crearán nuevos», que «la mitad de la ciudadanía considera que la IA toma decisiones erróneas en el lugar de trabajo» y que «el 78% rechaza que pueda 'despedir automáticamente', a pesar de que este supuesto está vetado por la ley». Para Alcónez, estos porcentajes evidencian que «tenemos que regular la IA laboral bajo estándares de justicia y protección del empleo» , garantizando transparencia, límites legales y una supervisión respetuosa con los derechos laborales. Por su parte, el presidente de CECAM, Ángel Nicolás, ha defendido la importancia de celebrar esta jornada «en un momento de cambios profundos» tanto en la economía nacional como en la castellano-manchega, lo que obliga -ha dicho- a adaptar los futuros convenios a «las nuevas realidades» del mercado de trabajo. Nicolás ha recordado que el Consejo funciona desde hace 23 años «con muy buenos resultados» y sigue siendo un espacio «necesario» donde trabajadores y empresarios buscan acuerdos «basados en el diálogo y el sentido común», pese a partir de posiciones distintas. Asimismo. ha subrayado que Castilla-La Mancha ha dado «sobradas señales de entendimiento» y ha advertido de que la inteligencia artificial marcará el futuro de las relaciones laborales, reclamando «mucha vigilancia» ante los riesgos asociados a nuevas tecnología s que en algunos casos -ha alertado- «ya están provocando despidos masivos». El acto ha sido inaugurado por la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, quien ha destacado el valor del Consejo de Relaciones Laborales como órgano consultivo «que desde el año 2002 elabora, diseña y hace un seguimiento pormenorizado de la política laboral en Castilla-La Mancha». Franco ha subrayado que la región afronta «un momento lleno de cambios y retos tanto para las empresas como para las personas trabajadoras », con transformaciones que ya inciden de manera directa en los modelos de empleo y en la negociación colectiva. Ante ese escenario, ha defendido la importancia de «mantener un clima saludable en nuestras relaciones laborales», recordando que Castilla-La Mancha es una de las comunidades con menor conflictividad laboral y «la que cuenta con la mayor confianza empresarial del país». La consejera ha insistido en el papel decisivo de la negociación colectiva para fortalecer la estabilidad laboral . Ha señalado que desde enero más de 102.000 personas trabajadoras han visto ampliadas y garantizadas sus condiciones a través de 26 convenios sectoriales firmados en la región, y que la cobertura por convenio alcanza ya a más de 289.000 empleados. También ha valorado herramientas como el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC), que ha realizado casi 20.000 actos en lo que va de año, o el Jurado Arbitral Laboral, responsable de 170 conciliaciones colectivas que han afectado a más de 51.000 personas y casi 1.900 empresas, con acuerdos en el 49% de los casos. Por último, la consejera ha defendido la necesidad de «trabajar de manera anticipada » para integrar los nuevos retos en los convenios y ha remarcado que consolidar la actividad del Consejo «es esencial para garantizar un clima de paz social» que acompañe el progreso económico regional.