“La Corazonada”: una película romántica que desafía los límites entre ficción y realidad
Natacha García y Germán Insunza son una pareja de la Región de O’Higgins, que en total, contando sus años de pololeo y matrimonio, lleva 35 años junta. En la película de su sobrino, el cineasta Diego Soto, sin embargo, interpretan a dos desconocidos: la dueña de un balneario y un motoquero que está dispuesto a todo por conquistarla.
“La Corazonada” se estrenó en octubre en el Festival de Cine de Valdivia -donde ganó el Premio del Público- en noviembre, fue parte de la competencia nacional del Festival de Documentales de Santiago (FIDOCS) y en enero, llegará a cines de todo el país a través de la distribución del Centro Arte Alameda.
En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, su director Diego Soto, reveló parte del proceso creativo detrás de la cinta, que no solo llama la atención por tratarse de una historia de amor en la tercera edad, sino que contiene un interesante juego entre la ficción y la realidad. Además, fue filmada en Doñihue, comuna aledaña a Rancagua y uno de sus lugares que rara vez ha sido retratado en el cine nacional.
Afiche de “La Corazonada”.
Soto contó que no se trata de la primera colaboración con sus tíos. Previamente, en 2016, ambos fueron parte de su ópera prima, “Un fuego lejano”.
“Esa película la grabamos en un estacionamiento que mis tíos tienen en el centro de Rancagua y fue bien improvisada. Estábamos inventando nuestro método, nuestra manera de trabajar, que siempre va en la línea de poder hacer una ficción en la cual entren elementos documentales. O sea, son cosas que pasan espontáneamente en la realidad, cosas que tienen que ver con las vidas reales de estas personas, que están actuando un personaje, pero que es un personaje que está un poco basado en en quiénes son”, explicó.
Después de esa experiencia, el cineasta quedó con ganas de volver a trabajar con Natacha y Germán. “Estaba siempre muy pendiente de qué hacían, en qué estaban y en ese proceso me enteré de que mi tío ahora era motoquero, que estaba andando en moto con un grupo, lo cual ya me pareció una imagen muy interesante y me empujó a pensar en qué historia contar con ellos dos”.
A lo anterior, se agregó un interés de Soto por hacer una película con el amor como tema principal, pero lejos de los estereotipos de las comedias románticas hollywoodenses, y más desde una perspectiva experimental.
“Ahí surgió la idea de poner a mis tíos, que llevan 30 años casados, a actuar de personajes que se tienen que conocer por primera vez y conquistarse. Ponerlos en esa situación de ficción y ver para dónde nos llevaba eso, cuáles eran los resultados de esos intentos de seducción”, comentó.
“La Corazonada” se grabó en el verano de 2024, durante cuatro fines de semana, en los que el equipo técnico y los protagonistas, que no tenían mayor experiencia actoral, fueron viendo que les funcionaba y que no.
“Cada fin de semana íbamos con algunas escenas, algunas ideas y las probábamos. El resultado de esos juegos de actuación, nos marcaba la pauta de que era lo que podía pasar después en la historia. Hay cosas que uno les pide a los no actores, que las digan o que las hagan y no les salen bien y otras que sí les salen bien. Eso ya te marca una dirección. Si hay algo que no les sale natural o que no se siente bien, no se siente correcto, significa que la historia no tiene que ir por ese lado”, afirmó.
Still de “La Corazonada”
En definitiva, el guión se fue construyendo en conjunto con los intérpretes, que también opinaban y estuvieron involucrados en el devenir de sus personajes. “Grabábamos durante el día y después a la noche tomábamos once entre todos y yo le hacía preguntas sobre qué les parecía lo que estábamos haciendo. Ahí empezó a surgir la duda, la gran pregunta de la película, que era: ¿Por qué el personaje de ella iba a llegar a interesarse en el personaje de él? Inicialmente, nosotros queríamos que ellos se enamoraran más al comienzo de la película y que la película se tratara de su relación, pero apareció esta pregunta que ellos mismos planteaban. Al final, la película entera se terminó tratando de ese camino que tienen que recorrer para poder llegar, finalmente, a abrirse a la posibilidad de estar juntos”.
“Su amor es muy adolescente”
Las películas románticas generalmente son protagonizadas por jovencitos, adolescentes o adultos entre 20 y 30 años y no por personas de edad más avanzada. Diego Soto reconoció que su película desafía esa norma, pero también sostuvo que “nunca fue nuestra intención tematizar tanto” lo del amor en la tercera edad.
El director de cine, Diego Soto.
“No es como, Gloria, de Sebastián Lelio, en donde el tema de la película es la edad. Acá la edad sí es el contexto y es parte de la complejidad de las relaciones de los personajes, pero su amor también es un amor muy adolescente. La manera en que se conquistan, o los rituales que hacen, digamos, el invitar a tomar once… Como que ahí hay algo muy inocente también”, dijo.
A juicio del cineasta, parte del encanto de “La Corazonada” está en esto y en el hecho de que filmó a personas graciosas. “Yo me fui dando cuenta que mi tío sacaba risas sin tener que decir nada. Generaba eso solo con su cara, reaccionando medio perdido en ciertas situaciones”.
El director también destacó que la conquista se da “en códigos muy chilenos”. “El mismo invitar a tomar once, el tratarse de usted, la mujer en un rol medio de matriarca en ese espacio. Creo que hay ciertos códigos que aunque pasen piola, son cosas que tienen que ver con nuestra cultura chilena y que por lo mismo, se realza ese factor cómico, porque claro, no hay una comedia romántica gringa donde invitarse a tomar once sea algo tan importante, poner la mesa, poner el salame, el queso y la palta. Hay ciertas cosas, sobre todo ahora que la película está viajando y mostrándose en otros lugares, que me doy cuenta que solo las entendemos en Chile”, reflexionó.
“Soy de Rancagua y todas las historias que se me han ocurrido son en la región”
Diego Soto es rancagüino y su película, “Un fuego lejano”, donde también aparecen sus tíos, fue la primera cinta de ficción en grabarse en su ciudad natal. Algunas de las locaciones son la plaza de armas, la catedral y el principal paseo peatonal.
“Es una película que está muy centrada en construir esa imagen. La hicimos, además, en un momento donde el chiste que nos hacían a los rancagüinos es que Rancagua no existe. Con el tiempo, parece que nos multiplicamos los rancagüinos, entonces ya no no pueden decirlo, pero tiene que ver con ir a trabajar en un lugar donde es difícil caer en una imagen repetida, porque no se ha filmado antes”, señaló.
La reflexión de Soto es que el cine chileno filma principalmente en Santiago y cuando se graba en regiones, es en lugares “como más en el sur, como con el desierto, como lugares con paisajes impresionantes y lo que pasa con la sexta región, es que justamente es un lugar como no tan impresionante”.
Según el director, esa falta de espectacularidad le acomoda y se acopla con su deseo de filmar “los objetos más cotidianos y más ordinarios posibles”. “Me acomoda también trabajar con estos lugares de campo que están al lado de la carretera, con estos pastos sin cortar, con este clima de la zona central que no es ni tan caluroso ni tan frío. Con la flora autóctona que es super común, que casi uno no la no la considera tanto. Filmar los sauces, la higuera. Son imágenes que no son grandes postales, no son imágenes que impresionan por sí solas. Hay que mirarlas de una manera en que aparezca su encanto”, indicó.
Soto aseguró que la decisión de grabar “La Corazonada” en Doñihue tuvo que ver con las condiciones materiales, con tomar lo que tenía a mano, pues ahí vivieron sus abuelos y ahora viven allí sus tíos. Sin embargo, la determinación también se relacionó con su proceso creativo.
“Yo soy de Rancagua y todas las historias que se me han ocurrido son allá, son en la región, porque es el mundo que conozco más, donde conozco y puedo llegar con una idea más clara de cómo encontrar la belleza en esos espacios. Son lugares que han sido menos filmados, también es más divertido poder inventar la imagen de esos lugares”, recalcó.