Fernando Pessoa, un genio frustrado, asexual, amante de la astrología y con amigos invisibles desde la infancia
En 1906, un joven Fernando Pessoa de 16 años leía por primera vez el 'Canto a mi mismo' de Walt Whitman. Todavía estaba en Durban, Sudáfrica, donde residía desde que a los 7 años y media había tenido que abandonar Lisboa con su madre y su segundo marido, cónsul portugués del territorio. Aquellos versos de «vengo a darme a todos y engrandecer a todos... Todo está en mí, no sé lo que es, pero sé que está en mí» , le marcó tanto que por fin entendió lo que había sentido desde niño, que su interior no tenía límites, sino posibilidades, potencias, furias y que en su plan maestro iba a escribir no desde una voz, sino desde todas. El... Ver Más