World News

El libro 'Sevilla. Arte Sacro' reúne por primera vez la labor de todos los artesanos de la Semana Santa

Abc.es 
El arte sacro sevillano está de moda. La puesta en valor de los oficios artesanos de la Semana Santa andaluza heredados durante siglos queda ahora de manifiesto en 'Sevilla. Arte Sacro', un nuevo libro escrito por el periodista especializado en arquitectura y diseño Txema Ybarra, con fotografías de Javier Callejas y producción artística a cargo de Ramón Vergara. Su objetivo es poner el foco sobre un trabajo en la sombra como es la labor de los artesanos responsables de dar brillo y luz a las cofradías hispalenses. Además de conservar y aplicar técnicas ancestrales con una inusitada pericia, son creadores de una estética sin igual marcada por el Barroco, su principal seña de identidad junto a la profusión de oro y plata tanto en los enseres litúrgicos como en los pasos procesionales. El libro hace un exhaustivo recorrido por la historia de cada oficio y describe la minuciosa técnica de cada uno de ellos. Del bordado se destaca el preciso trabajo de microcirugía que supone dar puntadas sobre mantos y sayas, el hallazgo de la técnica en realce en Sevilla y el legado de Juan Manuel Rodríguez Ojeda y Esperanza Elena Caro en los talleres actuales, donde los hombres también han hecho acto de presencia. Del encaje de bolillos se resalta la dificultad de trabajar con hilos de oro y plata, otra singularidad de la artesanía sevillana, y del carácter casi heroico de Alfonso Aguilar Martín, quien ha conseguido, tras una formación autodidacta, que esta particular técnica suntuaria no desaparezca del todo. Con la pasamanería se viaja desde la llegada de la corte de Carlos V a España hasta las calles del Centro de Sevilla, donde se conservan sus técnicas a la vista de todos los viandantes. Dentro de la orfebrería se pone en valor la dimensión arquitectónica de la confección de los pasos, un largo proceso que exige una fase inicial de dibujo donde hay que desdoblarse: junto al dibujo artístico que defina la belleza de la pieza, hay que sumar otro de carácter técnico que solvente su composición estructural hasta el mínimo detalle. También se detiene el libro sobre la figura del gran renovador del oficio, Cayetano González Gómez , quien precisamente da ese carácter arquitectónico a un oficio que por otro lado sigue funcionando golpe a golpe, con la máxima precisión. De los oficios de la madera se cuenta la importancia de conocer las cualidades intrínsecas de este material «vivo» y los diferentes tipos de maderas nobles usadas para confeccionar los elementos procesionales de la Semana Santa. Asimismo, se profundiza en la relevancia de la Escuela Sevillana de Imaginería, con nombres propios como Juan Martínez Montañés , llamado el «Dios de la madera», quien lleva este estilo hasta su cumbre artística secundado por Juan de Mesa, Francisco Antonio Ruiz Gijón, Pedro Roldán y la hija de este, La Roldana. La alta emotividad de sus piezas pervive en el trabajo de la nueva generación de imagineros, cuyo largo proceso escultórico en soledad llena de sentido la escenografía creada con tanto esmero por el resto de los artesanos. El libro, además, saca a la luz otros oficios igual de fascinantes, como son la fabricación de velas de ramos con cera cien por cien de abeja; la confección de pelucas de pelo natural para la Virgen, Cristo y otros personajes de la Pasión; así como la fabricación de vidrieras emplomadas, siguiendo una tradición que llega hasta las iglesias góticas. En el caso del dorado al agua, vital para dar tanta luminosidad a la Semana Santa sevillana, hay que remontarse aún más lejos, al menos hasta el trono de Tutankamón, que se doró con el mismo método que se emplea hoy en día en Sevilla, sin atajos.

Читайте на сайте