Prisión sin fianza para el falso representante deportivo que abusó de 61 menores
El Tribunal de Instancia de San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria) ha decretado la prisión provisional, comunicada y sin fianza para el falso representante deportivo acusado de presuntos abusos a 61 menores en Canarias. El tribunal considera que existen indicios de la comisión de, al menos, cinco delitos de agresión sexual a menores, un delito de corrupción de menores y un delito de captación de menores. Para el acusado, que fue detenido por la Guardia Civil de Gran Tarajal (Fuerteventura), «existe riesgo de fuga, de alteración o destrucción de las fuentes de prueba y de reiteración delictiva». En el auto expone también que del volcado del teléfono móvil intervenido al investigado y de las declaraciones de 14 menores que han sido oídos hasta el momento, existen indicios de la comisión por parte del investigado de hechos «consistentes en mantener encuentros sexuales de carácter físico, practicando masturbaciones y penetración anal mutuas, siguiendo los menores siempre las indicaciones que el investigado les transmitía». También apunta el tribunal a que el investigado prevaleció «tanto de la diferencia de edad con los menores, como de su condición de representante futbolístico de los mismos, o habiendo utilizado una identidad femenina en la red social Instagram para ganarse su confianza, además de haberse llevado a cabo el registro audiovisual de algunos de estos actos con desconocimiento de los menores del destino final de las grabaciones». Por ello, desde el tribunal se matiza que la medida es «imprescindible» para evitar que el investigado se sustraiga de la acción de la justicia ante la « gravedad de los hechos y la pena prevista para el delito que se le atribuye«. Señala que el investigado «fue ya detenido en el mes de marzo de 2025 y se le impuso una medida cautelar consistente no solo en la prohibición de aproximarse y comunicarse con la primera víctima que denunció los hechos, sino también la prohibición de realizar cualquier profesión, oficio y actividades que impliquen contacto habitual con menores de edad durante la tramitación de la causa», sin embargo la quebrantó, según los investigadores de la Guardia Civil. El ahora investigado, identificado entre los menores bajo un apodo, operaba de una forma «altamente planificada y estructurada» . En concreto, actuaba en el entorno digital, como matizan suelen hacer los agresores sexuales en internet, y empleaba técnicas de manipulación emocional para obtener material de contenido sexual y propiciar encuentros presenciales, que llegaron a materializarse en varias ocasiones. El hombre combinaba dos métodos de engaño «especialmente eficaces», ya que por una parte utilizaba su identidad como supuesto manager deportivo, presentándose como un profesional con contactos y ofreciendo a los menores falsas oportunidades de promoción, tales como pruebas en clubes de alto rendimiento, inclusión en bases de datos profesionales o difusión de sus perfiles en redes especializadas. Sin embargo, estas promesas se convertían en un instrumento de manipulación para generar una deuda de gratitud que derivaba en la obtención de favores de carácter sexual , incluyendo la solicitud de material pornográfico o la concertación de encuentros íntimos. Por otro lado, empleaba identidades falsas femeninas para ampliar su alcance y reducir las suspicacias de los jóvenes. A través de estos perfiles en redes sociales, introducía paulatinamente conversaciones de contenido sexual, solicitaba imágenes íntimas y enviaba material pornográfico, todo ello con el fin de normalizar estas conductas. Las víctimas relataron que insistía de forma reiterada en tratar temas sexuales y en requerir fotografías de carácter explícito. Además aprovechaba su aparente posición de autoridad como representante deportivo para ejercer control sobre los menores, que obedecían sus instrucciones sin cuestionarlas, incluso cuando estas se alejaban del ámbito estrictamente deportivo. La investigación comenzó en diciembre de 2024, después de que una de las víctimas reveló, con apoyo psicológico, los abusos sufridos, testimonio que subrayan «resultó determinante» porque «ninguna» de los demás menores había denunciado previamente. A partir de ese momento, y tras la recopilación de los primeros indicios de los hechos en marzo de 2025, se iniciaron las actuaciones correspondientes para esclarecer lo ocurrido, realizando un análisis minucioso del contenido del teléfono móvil intervenido al detenido y de la obtención de múltiples declaraciones tanto de víctimas como de testigos. Los investigadores también han detectado la existencia de perfiles falsos administrados por el detenido para captar nuevas víctimas, ofreciendo dinero a cambio de actos sexuales . La Guardia Civil constató que el detenido había incumplido las medidas judiciales impuestas tras su primera detención, ya que a pesar de la prohibición de ejercer actividades vinculadas con menores , organizó un viaje deportivo en el que participaban varios de ellos. De esta forma, tras poner los hechos en conocimiento de la autoridad judicial, el 12 de noviembre fue nuevamente detenido, y se decretó su inmediato ingreso en prisión por quebrantamiento de las medidas cautelares. En un registro domiciliario que permitió a los agentes incautar nuevos elementos de interés, actualmente sometidos a análisis. Los hechos, indican, se ven agravados por el abuso de una posición de confianza y autoridad , si bien la mera captación de menores con fines sexuales constituye ya una vulneración de su libertad e indemnidad sexual, «lo que justifica plenamente la intervención penal».