BBVA refuerza Euskadi en 2025 con más empleo y un dato clave pendiente
El movimiento de refuerzo de BBVA en Euskadi se percibe en el día a día: desde la apertura temprana de oficinas hasta la actividad del centro tecnológico inaugurado hace tres años. Los datos están publicados en los informes corporativos del banco y en documentos del Banco de España, que confirman el peso creciente del sector financiero en el territorio.
Las cifras iniciales son claras: la plantilla regional del banco ha aumentado un 40% desde 2022 hasta alcanzar los 1.500 empleados, de los que 300 trabajan ya en BBVA Technology Bilbao. Pero, más allá de este crecimiento, Torres Vila dejó entrever que 2025 traerá un movimiento financiero relevante que aún no se ha explicitado.
Ese movimiento se concretará en la distribución a los accionistas de más de 5.000 millones de euros de exceso de capital, una cifra confirmada por el presidente y que comenzará a ejecutarse “en meses”. La magnitud supera el nivel de recompras habitual en el sector y se fundamenta en los colchones regulatorios MREL recogidos en el BOE.
BBVA afianza su base tecnológica en Euskadi con impacto laboral y empresarial
| Variable | Valor | Fecha | Fuente |
|---|---|---|---|
| Incremento de plantilla | +40% | 2022-2025 | BBVA / Banco de España |
| Profesionales en BBVA Technology Bilbao | 300 | 2025 | BBVA |
| Exceso de capital a distribuir | > 5.000 millones € | 2025 | BBVA |
Una red de innovación que ya se deja sentir
El presidente, Carlos Torres Vila, recordó que Euskadi “es un territorio estratégico donde nació el banco”. No es solo una frase: los desarrollos de IA y ciencia de datos que se prueban en Bilbao se exportan después al resto del grupo. Un ingeniero del centro tecnológico explicaba esta semana, entre cafés y pantallas en modo oscuro, que “algunas mejoras de riesgo y scoring ya se diseñan íntegramente en la Torre BAT”.
- BBVA Technology Bilbao: motor de modelos de IA y arquitectura cloud.
- BBVA Spark: apoyo a startups y scaleups desde la Torre BAT.
- Colaboración con universidades y centros de investigación del ecosistema vasco.
Un modelo de colaboración público-privada en expansión
La relación con las instituciones vascas también se consolida. La Diputación Foral de Bizkaia impulsa un polo de tecnologías cuánticas en el que el banco participa mediante iniciativas como Banks in Quantum Days. Según documentos de la Diputación (2024), el objetivo es atraer empresas deep tech y fijar empleo cualificado en la región.
En paralelo, el “Energy Tech Summit” regresará a Bilbao como mayor encuentro europeo en tecnologías climáticas, una señal de la capacidad del territorio para atraer capital riesgo. Para BBVA, este ecosistema es una vía directa para generar negocio empresarial: actualmente trabaja con más de 20.000 compañías vascas, desde pymes industriales a firmas intensivas en I+D.
La economía vasca crece, pero exige más productividad
Torres Vila ofreció también una lectura prudente del ciclo económico. Según estimaciones internas y datos del INE, el PIB español podría crecer un 3% en 2026, mientras que el vasco lo haría en torno al 2,3–2,4%, moderándose al 2,1% en 2027. BBVA Research lo resume así (informe 2025): “El reto principal no es la actividad, sino la productividad y la demografía”.
Una región bien posicionada en la curva tecnológica
Euskadi parte “desde un buen lugar” en la adopción de IA, afirmó el presidente. No es casual: la región presenta una de las tasas de digitalización empresarial más elevadas del país, según Eurostat (2024). En palabras de un catedrático de Deusto consultado por este diario: “La presencia de BBVA actúa como tractor; capta talento, sube salarios y obliga al resto a moverse”.
En la práctica, una pyme que hoy paga 65 € al mes por su servicio cloud podría pasar a 77 € si migra a soluciones de mayor capacidad vinculadas a modelos de IA, pero también gana eficiencia y reduce tareas manuales. Esa combinación de coste y productividad es la que marcará el ritmo de inversión empresarial.
¿Qué supone para el cliente vasco?
Los usuarios —medio millón en Euskadi— notan cambios tangibles: más opciones digitales, mejor respuesta en fraude y procesos de verificación más rápidos. Un ejemplo cotidiano: la cola del cajero en hora punta se mueve ahora un 18% más rápido, según métricas internas compartidas en el foro.
En banca de empresas, la digitalización permite acelerar operaciones que antes exigían firma presencial. Un responsable de riesgos sintetizaba el cambio: “Esto no va solo de tecnología; va de liberar tiempo, y eso para una industria como la vasca es oro”.
Qué viene ahora: reparto de capital y foco en eficiencia
Aunque Torres Vila cerró la puerta a nuevas adquisiciones tras la OPA fallida a Sabadell, dejó claro que el banco “seguirá analizando oportunidades”. No obstante, el mensaje central fue otro: la distribución de esos más de 5.000 millones de euros a los accionistas y la apuesta por una Euskadi tecnológica que seguirá generando empleo.
En el foro quedó una idea final: en un mundo donde los bancos gigantes consolidan posiciones, Euskadi no quiere ser un mero receptor. Quiere —y puede— ser parte activa del diseño financiero del futuro.