Lo que ha hecho este agricultor le puede costar muy caro
Un agricultor en el punto de mira de la justicia agraria
En la comarca del Segrià, provincia de Lleida, un agricultor ha sido detenido e investigado por la Guardia Civil por reproducir y comercializar una variedad de nectarina protegida sin contar con autorización ni pagar el canon correspondiente a los titulares de los derechos de explotación de esa variedad vegetal. El caso ha sido objeto de atención mediática y debate jurídico en el sector agrícola español tras ser informado por medios nacionales.
¿Qué variedad estaba cultivando?
La presunta infracción está relacionada con la denominada ‘nectadiva’, una variedad de nectarina desarrollada por Agro Selections Fruit y considerada valiosa por su resistencia al transporte y sus características organolépticas. Esta variedad está protegida bajo títulos de propiedad vegetal, lo que exige licencias específicas para su reproducción, comercialización y cultivo.
Protección legal de nuevas variedades
Las variedades vegetales, como ‘nectadiva’, se protegen de forma similar a las patentes industriales: los obtentores pueden registrar sus creaciones y obtener derechos exclusivos durante un periodo de tiempo determinado. En España y en la Unión Europea, esto se regula mediante leyes de protección de obtenciones vegetales que obligan a pagar un canon por el uso de estas variedades.
La detección y la investigación
La Guardia Civil inició la investigación tras una denuncia presentada por los titulares de los derechos sobre la variedad. Los agentes realizaron inspecciones en tres parcelas agrícolas donde detectaron alrededor de 5.000 árboles injertados con la variedad protegida sin autorización y sin el correspondiente pago de canon. El análisis genético de las muestras corroboró que coincidían con la variedad registrada.
Multas y posibles sanciones
La reproducción, comercialización y uso sin permiso de variedades protegidas puede constituir un delito contra la propiedad industrial. En este contexto, el agricultor investigado podría enfrentarse a una multa de hasta 288.000 euros y, según informes jurídicos, incluso a penas de prisión de entre uno y tres años si se considera que actuó con ánimo de lucro.
¿Por qué es tan elevada la multa?
La cuantía máxima de la sanción responde a la aplicación de la Ley de Protección de Obtenciones Vegetales y la legislación penal relacionada con la propiedad industrial. Cuando se realiza producción o comercio de material vegetal protegido sin el consentimiento del titular y sin pagar canon, la normativa prevé sanciones económicas importantes para disuadir la reproducción ilegal de cultivos exclusivos.
Precedentes y contexto agrario
Casos similares, aunque de menor cuantía, se han registrado en el pasado en España y otros países europeos, donde viveros o agricultores enfrentaron sanciones por reproducir variedades patentadas sin licencia. Estos antecedentes muestran que las infracciones de este tipo no sólo son legales, sino que también implican costes elevados para los infractores si no regulan su actividad agraria conforme a la normativa vigente.
Implicaciones para el sector agrícola
Este caso ha generado preocupación entre productores y asociaciones agrarias, puesto que plantea interrogantes sobre la difusión de variedades protegidas, la vigencia de los derechos de obtentor y el impacto de sanciones económicas elevadas en explotaciones agrícolas familiares o pequeñas. La correcta aplicación de los derechos de propiedad vegetal exige claridad normativa y mecanismos que permitan a los agricultores acceder a licencias y cumplir con sus obligaciones legales sin poner en riesgo la viabilidad de sus explotaciones.
En un contexto de innovación varietal continua, la protección de nuevos cultivos es clave para incentivar la inversión en I+D, pero también requiere un equilibrio con las necesidades productivas y económicas del sector agrario.