A propósito de Sánchez
Mucho se está hablando del narcisismo de Sánchez, presidente del gobierno de España. Y, con matices diversos, todos los comentarios sobre la personalidad del presidente tienen una base bien fundada: no es necesario acudir a una psicopatología autorizada, ya que sus intervenciones públicas, sus actitudes escasamente verosímiles, su conducta contradictoria con anteriores posiciones, su alejamiento de la realidad… expresan de singular manera el problema del presidente. Llama poderosamente la atención, especialmente en los últimos meses, su aspecto físico: tenso, rígido, demacrado… que transmite una cierta angustia que, aunque intenta camuflar, es tan evidente que no se puede ocultar con las técnicas de retoques faciales. Que el presidente Sánchez está angustiado es un hecho manifiesto y que motivos no le faltan:... Ver Más