Cártel de los Soles: el entramado de corrupción que puso a la élite política y militar de Venezuela bajo radar de EU
Estados Unidos sabía todo de Nicolás Maduro. Durante meses, equipos de inteligencia de diversas agencias de seguridad rastrearon cada uno de los movimientos del ahora presidente depuesto de Venezuela. Conocer sus rutinas, lugares clave e incluso la ropa que vestía y hasta cuáles eran sus mascotas, les permitió concretar su captura durante la madrugada del pasado sábado 3 de enero. Las diligencias formaron parte de la Operación Resolución Absoluta, la cual de acuerdo con información del periodista Diego Salcedo para MILENIO, contempló el despliegue de más de 150 aeronaves, así como de la participación de soldados, marinos, aviadores, infantes de Marina y guardianes estadounidenses.Fue así como el estruendo de al menos siete explosiones, detonaciones de armas de fuego y el sonido de aeronaves sobrevolando Caracas presagiaron la caída del líder chavista pero también una serie de tensiones que se han extendido entre diversos líderes políticos alrededor del mundo.Más allá del debate sobre si la captura de Nicolás Maduro es sinónimo de libertad para el pueblo venezolano o una intervención extranjera ilegítima, lo cierto es que al líder chavista se le señaló de encabezar un meticuloso entramado que, aunque fue designado como organización terrorista, recientes ajustes de la fiscalía estadounidense lo denominaron como un "sistema de clientelismo".De acuerdo con reportes de EFE, en una nueva imputación contra el presidente depuesto de Venezuela el Departamento de Justicia se refiere al Cártel de los Soles como una cultura de corrupción en la que poderosas élites venezolanas se enriquecen mediante el trasiego de drogas y la protección a socios narcotraficantes.Si bien los señalamientos por supuestos vínculos entre organizaciones criminales y el gobierno venezolano se acentuaron durante el mandato de Nicolas Maduro, desde décadas atrás algunos de los más altos funcionarios del país sudamericano fueron vinculados de alguna u otra forma al lucrativo negocio de las drogas.El Cártel de los Soles El 7 de agosto de 2025 el Departamento de Estado anunció una de las recompensas más elevadas de su programa por información que condujera al arresto y/o condena de un fugitivo. Hasta 50 millones de dólares valía para el gobierno estadounidense la cabeza de Nicolás Maduro, quien entonces aún lideraba el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela. La cuantiosa cifra no fue casualidad. Desde marzo de 2020 el nombre del líder chavista fue plasmado en una acusación formal presentada ante el Distrito Sur de Nueva York por su probable responsabilidad en los delitos de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, así como por conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos. Según refieren las investigaciones estadounidenses, Nicolás Maduro habría incurrido en dichos ilícitos a través de una organización criminal denominada como el Cártel de los Soles, la cual también fue designada como terrorista en julio de 2025. "Con sede en Venezuela, el Cártel de los Soles es dirigido por Nicolás Maduro Moros y otros altos cargos del régimen de Maduro que han corrompido las instituciones gubernamentales de Venezuela, incluyendo partes del ejército, los servicios de inteligencia, el poder legislativo y el poder judicial, con el fin de facilitar las actividades del cártel en el tráfico de drogas hacia Estados Unidos", abundó información difundida por el Departamento del Tesoro en años pasados.En ese mismo sentido, autoridades estadounidenses señalaron al Cártel de los Soles de brindar apoyo material a organizaciones terroristas extranjeras, tales como el Tren de Aragua, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y hasta el mismo Cártel de Sinaloa o Los Zetas.La fundación dedicada al estudio de amenazas a la seguridad nacional y ciudadana en Latinoamérica y el Caribe, InSight Crime, define al Cártel de los Soles como un entramado de oficiales y facciones dentro del Estado venezolano que han sido acusados de participar en una amplia gama de actividades criminales, incluyendo no sólo el tráfico de drogas sino también el contrabando de gasolina o la minería ilegal.Su estructura, abunda el citado think tank, está constituida por una red difusa de células infiltradas en todos los niveles de las principales ramas castrenses de Venezuela, incluyendo su ejército, la marina, la fuerza aérea y la guardia nacional. El origen del Cártel de los Soles se remonta a los años noventa cuando fueron revelados señalamientos de que soldados de la Guardia Nacional venezolana recibían sobornos por parte de grupos narcotraficantes para permitir el tránsito de cargamentos de droga por el país sudamericano. "A mediados de los años 2000, varios elementos de la Guardia Nacional y otras ramas del ejército asumieron roles mucho más activos en el tráfico de drogas. Varias facciones de las fuerzas de seguridad comenzaron a comprar, almacenar, trasegar y distribuir cocaína directamente, dejando atrás su implicación primaria, que había sido la extorsión a traficantes", abunda en un informe InSight Crime.Desde entonces múltiples funcionarios de alto nivel y líderes castrenses han sido señalados como miembros del Cártel de los Soles, lo que motivó su entrada al radar de las autoridades estadounidenses. En 2015, Leamsy Salazar, ex jefe de la seguridad presidencial de Hugo Chávez, acusó al entonces presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, de ser uno de los jefes de la organización. Al tiempo, Estados Unidos imputó a Pedro Luis Martín Olivares y Jesús Alfredo Itriago -ambos altos ex oficiales de la policía venezolana- por narcotráfico. Al listado de funcionarios venezolanos señalados por Estados Unidos de contribuir en entramados de tráfico de drogas se sumaron el ex director general de la agencia antinarcóticos de Venezuela, Néstor Luis Reverol Torres, así como el ex subdirector de la misma dependencia, Edylberto José Molina Molina."El rol más frecuente del ejército venezolano en el narcotráfico ha sido permitir el paso seguro de los cargamentos de cocaína, así como aprobar el arribo y salida de las aeronaves que transportan la droga hacia otros países. Dado que las Fuerzas Armadas están a cargo de la protección del territorio nacional, de sus fronteras y de liderar la guerra contra el narcotráfico", describe InSight Crime.Pese a que el gobierno estadounidense señaló a Nicolás Maduro como la cabeza del Cártel de los Soles, el citado think tank describe que la organización no tiene una estructura de mando definida toda vez que se trata de un conjunto de redes autónomas que pueden o no tener relación entre sí. Una estimación de la fundación refiere que existen al menos 123 altos funcionarios del gobierno venezolano, activos y en retiro, presuntamente involucrados en el tráfico de cocaína. Nicolás Maduro se declara no culpable en EU Aunque son múltiples los altos funcionarios venezolanos que han sido acusados en Estados Unidos por cargos relacionados al narcotráfico, Nicolás Maduro comparte acusación con dos de sus colaboradores más cercanos: Diosdado Cabello Rondón y Ramón Rodríguez Chacín; con su esposa e hijo -Cilia Adela Flores de Maduro y Nicolás Ernesto Maduro Guerra- y con Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, quien es identificado como el principal líder de la organización delictiva conocida como el Tren de Aragua. Por dicha acusación, presentada ante el Distrito Sur de Nueva York, el ahora presidente depuesto de Venezuela fue presentado ante el juez Alvin Hellerstein en una primera audiencia de arraigo en la que, de acuerdo con reportes del periodista Angel Hernández para MILENIO, se declaró no culpable de los cuatro cargos que pesan en su contra. "Yo soy Nicolás Maduro, presidente constitucional del estado bolivariano de Venezuela. Fui secuestrado por una intervención militar de los Estados Unidos el pasado 3 de enero. Me considero un prisionero de guerra", aseveró el líder chavista.Con la declaración de no culpabilidad tanto del presidente depuesto de Venezuela como de su esposa, Cilia Flores, dio arranque un proceso legal en el que el gobierno estadounidense comenzará a compartir la evidencia que motivó su acusación, misma que podrá ser contemplada por sus defensores legales para, de ser necesario, buscar algún acuerdo de culpabilidad o de colaboración en miras de obtener beneficios para sus representados.No será sino hasta marzo de 2026 cuando Nicolás Maduro y Cilia Flores se presenten a su audiencia de seguimiento mientras que tanto su salida del gobierno de Venezuela como la historia del Cártel de los Soles se perfilan a reacomodar el tablero político no sólo de Venezuela sino de toda la región. ATJ