Contra el crimen en Colombia: Más de 30 mil soldados resguardan la frontera con Venezuela
El gobierno de Colombia mantiene uno de los mayores despliegues de seguridad de los últimos años a lo largo de toda su línea limítrofe con Venezuela, con más de 30 mil efectivos del Ejército, la Policía y fuerzas especiales, distribuidos estratégicamente en carreteras, ríos y zonas rurales.La presencia de tanquetas y del contingente militar tiene un carácter estrictamente disuasivo y no contempla la realización de operativos activos de control fronterizo.No se llevan a cabo revisiones para verificar cruces irregulares de personas ni inspecciones para detectar el traslado de armamento u otros objetos prohibidos, ya que el objetivo principal del despliegue es prevenir incidentes y mantener vigilancia permanente, sin escalar acciones en la zona limítrofe.Una operación contra la criminalidad en la regiónEl operativo, activo las 24 horas, responde al tenso y complejo escenario regional, y busca reforzar el control territorial, prevenir hechos violentos y contener actividades ilícitas en una de las fronteras más extensas y sensibles de América Latina.Aunque Norte de Santander continúa siendo uno de los puntos más sensibles por su dinámica histórica, económica y social, las autoridades han subrayado que el dispositivo no se concentra únicamente en esta región. El despliegue se extiende a lo largo de más de 2 mil 200 kilómetros de frontera, abarcando diversos departamentos con retos geográficos y de seguridad muy distintos.En el norte del país, La Guajira concentra una de las mayores presencias de tropas. En esta región, donde el paisaje desértico convive con el tránsito constante de personas y mercancías, retenes y patrullajes mantienen vigilancia sobre pasos formales e informales. Más al sur, Norte de Santander registra un importante número de efectivos tanto en zonas urbanas como rurales, con supervisión permanente en corredores estratégicos.El despliegue continúa en Arauca, un departamento marcado por su frontera fluvial y amplias sabanas, donde las operaciones se desarrollan por tierra y por los ríos que delimitan ambos países. En estas áreas, la presencia institucional se refuerza para garantizar la seguridad de comunidades que conviven cotidianamente con la dinámica fronteriza.También se han fortalecido sectores de Boyacá, especialmente en áreas limítrofes menos visibles, pero estratégicas, donde el terreno montañoso exige patrullajes constantes. Más al oriente, en Vichada y Guainía, la frontera se extiende entre grandes distancias y zonas de difícil acceso, lo que representa un reto logístico para las fuerzas de seguridad, cuya presencia busca evitar vacíos de control.▶️ Colombia despliega 30 mil elementos de sus fuerzas armadas en la frontera con Venezuela para evitar el cruce ilegal de venezolanos y preservar su soberanía ???? #MILENIO22h con @AlexDominguezB pic.twitter.com/13FwJUGsny— Milenio (@Milenio) January 8, 2026
¿Cuál es el objetivo de las operaciones?De acuerdo con información oficial, el fin central del dispositivo es fortalecer la soberanía nacional, prevenir la incursión de grupos armados ilegales, controlar posibles flujos irregulares de personas y anticipar riesgos derivados de la situación en el país vecino. Las autoridades reiteraron que se trata de un despliegue preventivo y defensivo, sin intención de cruzar la frontera ni generar confrontaciones.Mientras tanto, en los municipios fronterizos, la vida cotidiana transcurre entre retenes, patrullajes y sobrevuelos. Para muchos habitantes, la presencia de los uniformados se ha integrado al paisaje diario: embarcaciones que recorren los ríos al amanecer, vehículos militares en caminos rurales y puestos de control que vigilan el tránsito constante.Así, desde el Caribe hasta las zonas selváticas del oriente, Colombia mantiene su frontera en estado de alerta, no como un gesto de confrontación, sino como una medida de prevención, control y presencia institucional en un territorio donde cada kilómetro resulta estratégico.MD
¿Cuál es el objetivo de las operaciones?De acuerdo con información oficial, el fin central del dispositivo es fortalecer la soberanía nacional, prevenir la incursión de grupos armados ilegales, controlar posibles flujos irregulares de personas y anticipar riesgos derivados de la situación en el país vecino. Las autoridades reiteraron que se trata de un despliegue preventivo y defensivo, sin intención de cruzar la frontera ni generar confrontaciones.Mientras tanto, en los municipios fronterizos, la vida cotidiana transcurre entre retenes, patrullajes y sobrevuelos. Para muchos habitantes, la presencia de los uniformados se ha integrado al paisaje diario: embarcaciones que recorren los ríos al amanecer, vehículos militares en caminos rurales y puestos de control que vigilan el tránsito constante.Así, desde el Caribe hasta las zonas selváticas del oriente, Colombia mantiene su frontera en estado de alerta, no como un gesto de confrontación, sino como una medida de prevención, control y presencia institucional en un territorio donde cada kilómetro resulta estratégico.MD