Reino Unido prepara una pesquería de pulpo que desafía a la industria gallega
Reino Unido proyecta una pesquería formal de pulpo
El Gobierno británico estudia crear una regulación específica para capturar pulpo en sus aguas del Atlántico tras detectar un aumento inusual de esta especie en zonas donde históricamente era marginal. Según publica Faro de Vigo, el objetivo de esta iniciativa es establecer un modelo de gestión que convierta el reciente boom de capturas en una actividad económica estable.
El proyecto, todavía en fase preliminar, busca diseñar una pesquería formal similar a las que ya operan en países del sur de Europa, como España. Las autoridades británicas consideran necesario fijar cuotas de captura, tallas mínimas legales y protocolos de control para garantizar la sostenibilidad del recurso, actualmente explotado sin regulación específica.
Un fenómeno inesperado: el pulpo coloniza aguas británicas
Incremento de capturas en el Canal de la Mancha
La propuesta del Reino Unido nace de la constatación de un aumento significativo en las capturas de pulpo por parte de pescadores locales en regiones como Cornualles o Devon. En los últimos tres años, las descargas de pulpo común (Octopus vulgaris) han crecido de forma sostenida, generando interés tanto en el sector como en la administración pesquera.
Expertos consultados por organismos británicos apuntan a que este incremento podría estar relacionado con cambios en la temperatura del agua y alteraciones en las cadenas tróficas marinas que favorecen la expansión de especies meridionales hacia latitudes más altas. Se trata de una tendencia ya observada en otras zonas del Atlántico Norte.
El reto: convertir una captura incidental en pesquería dirigida
Hasta ahora, el pulpo en Reino Unido era considerado una captura accesoria. La ausencia de una normativa específica ha impedido la estructuración de una industria formal en torno a esta especie. El nuevo enfoque busca revertir esta situación mediante un modelo regulado, con el apoyo de estudios científicos sobre abundancia, biología y sostenibilidad.
Un movimiento que inquieta a Galicia
Galicia, referencia europea en el mercado del pulpo
El desarrollo de una pesquería formal en Reino Unido podría tener repercusiones directas en el equilibrio del mercado europeo de pulpo, especialmente para Galicia, que lidera esta actividad en volumen, valor y tradición. La comunidad gallega basa parte de su economía pesquera en el pulpo, con sistemas de gestión avanzados y un producto de alta demanda en exportación.
Una mayor presencia británica en este mercado podría traducirse en una competencia creciente para los productores gallegos, tanto en precios como en acceso a compradores europeos. No obstante, también podría abrir la puerta a sinergias en investigación, trazabilidad y estándares de calidad.
¿Competencia o cooperación?
Desde el sector gallego se observa con atención el desarrollo británico. La posible entrada de Reino Unido en el mercado del pulpo genera preocupación, pero también interés por una eventual colaboración. Las autoridades británicas han manifestado su voluntad de estudiar modelos exitosos, y el caso gallego —reconocido por su gestión basada en vedas, cofradías y trazabilidad— podría servir como referencia.
Factores clave para una pesquería sostenible
El pulpo, una especie sensible a la presión pesquera
A diferencia de otras especies, el pulpo tiene un ciclo biológico corto, alta fecundidad y una gran dependencia de condiciones ambientales. Esto lo convierte en un recurso muy productivo, pero también vulnerable a la sobrepesca si no se gestiona con rigor científico.
Los modelos de pesquería sostenible exigen sistemas de monitoreo continuado, datos fiables de esfuerzo pesquero y medidas de control dinámicas. Reino Unido deberá construir estos pilares si quiere evitar errores frecuentes en la creación de nuevas pesquerías.
Fechas clave y próximos pasos
El Gobierno británico todavía no ha fijado una hoja de ruta definitiva, pero ha iniciado consultas con científicos marinos, organizaciones pesqueras y entidades internacionales. El proceso podría prolongarse durante 2026, con vistas a una primera fase piloto en 2027 si los informes de abundancia lo permiten.
Este movimiento estratégico se enmarca en el intento británico de diversificar su flota pesquera tras el Brexit y fortalecer su autonomía alimentaria, especialmente en especies con alto valor comercial como el pulpo. El resultado podría redefinir el equilibrio europeo en este sector.