Irán: 5 claves para comprender las protestas y la crisis del régimen de ayatolás
El régimen de los ayatolás en Irán, que gobierna desde 1979, vive uno de los momentos más críticos de su historia. El pasado 28 de diciembre se inició una serie de protestas, principalmente de jóvenes, que denunciaban la severa crisis económica que atraviesa el país, pero que se ha transformado a manifestaciones contra los pilares ideológicos que se han impuesto durante décadas en este territorio.
En este artículo desgranamos 5 claves para entender la crisis que atraviesa Irán desde hace tres semanas.
¿Por qué iniciaron y se extendieron las protestas?
Las manifestaciones comenzaron en Teherán el 28 de diciembre de 2025 con los comerciantes del Gran Bazar de Tabriz, en el oeste de Irán, molestos por la fuerte caída del rial (la moneda iraní), actualmente en mínimos históricos, y una inflación de hasta el 70% en alimentos básicos, así como el desabastecimiento de combustible.
La presión económica se intensificó desde setiembre del año pasado, cuando las Naciones Unidas reimpusieron sanciones al país por su programa atómico. Además, esto se agudizó por la guerra de 12 días lanzada por Israel en junio, en la que Estados Unidos bombardeó sitios nucleares del país persa
Esto provocó la caída del nivel adquisitivo de millones de ciudadanos iraníes. La situación crítica de la economía persa se vio afectada, además, por una fuerte sequía, que incluso amenazó con evacuar la capital.
Las manifestaciones, inicialmente, eran por la crisis económica, pero pronto derivaron en consignas antigubernamentales. La ira ha estado latente por años, particularmente tras la muerte en 2022 de Mahsa Amini, de 22 años, bajo custodia policial. Amini fue arrestada por supuestamente violar las normas islámicas de vestimenta que luego fueron vistas como una revolución contra el uso del velo en las mujeres.
El asesinato de Amini desencadenó protestas nacionales bajo el lema “Mujer, Vida, Libertad”, que fueron reprimidas con violencia, ejecuciones y miles de detenciones.
Las protestas actuales también se han extendido. Primero fueron los comerciantes; luego se unieron los estudiantes, clases medias y minorías de todo el país. En una semana, la gran mayoría de las ciudades de la nación iraní tenían protestas en sus calles. El Gobierno de Teherán por aquel entonces pedía calma y su presidente, el moderado Mesud Pezeshkian, aseguraba entender las demandas de los manifestantes, y llamaba al diálogo.
Sin embargo, el poder real iraní, representado por el líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, y su Guardia Revolucionaria, empezó a desplegar policías y paramilitares en las calles. Las primeras jornadas registraron pocos muertos: unas decenas. Todo cambió, sin embargo, el pasado 8 de enero.
¿Por qué vuelve Reza Pahlaví a la conversación?
El 8 de enero, Reza Pahlaví, hijo del último sha de Irán que fue derrocado por la revolución de los ayatolás que tomó el poder en 1979, llamó a los iraníes a protestar contra el régimen represivo.
Pahlaví se encuentra en exilio desde 1978 e hizo el llamado a manifestarse desde redes sociales. Nunca antes había reclamado ni organizado una protesta él mismo. Pero funcionó: desde ese día, las manifestaciones en todo el país han sido multitudinarias y paralizantes, como también lo ha sido la respuesta de la República Islámica. Empero, no toda la oposición iraní siente afecto por un heredero del régimen que ha vivido medio siglo fuera del país.
Más de 340 protestas han tenido lugar en las 31 provincias de Irán, informó el jueves la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), con sede en Estados Unidos.
¿Cómo es el nivel de represión?
Desde el 8 de enero al mediodía, internet y toda comunicación telefónica ha sido bloqueada en el país persa, cuyas autoridades han utilizado esta cortina informativa para reprimir las manifestaciones brutalmente, con municiones y fuego real.
Según (HRANA), 544 personas han sido confirmadas muertas durante las protestas: 483 protestantes, 47 militares y policías, un fiscal —que fue atrapado en su vehículo—, ocho menores y cinco transeúntes que supuestamente no participaban en las marchas.
Sin embargo, el corte total de internet dificulta enormemente la recopilación de información y hay rumores de que la cifra de manifestantes asesinados real estaría cerca de los 2.000.
En las últimas horas han sido publicados videos en redes sociales de una morgue en Teherán, donde se ven decenas de cadáveres, muchos de ellos con un solo y certero agujero de bala en la frente.
¿Cuál es el papel de Trump?
Las protestas continúan. El opositor Pahlaví sigue llamando a los iraníes para que sigan en las calles, mientras él se prepara para su "inminente regreso".
El gran interrogante se cierne sobre los Estados Unidos de un Donald Trump, que supuestamente estudia atacar en los próximos días a la República Islámica para “ayudar” a los manifestantes. El país persa dijo que responderá atacando si es agredida por parte de EE. UU. o Israel.
Las voces dentro de la oposición del régimen piden una acción por parte de Washington, pero los analistas advierten que esto podría incendiar todo Oriente Próximo.
Trump dijo que no se reuniría con Pahlavi, puesto que no está seguro de que sea “apropiado” apoyarlo.
¿Puede caer el régimen?
Con todo, el sistema de la República Islámica cuenta con millones de seguidores dentro del país. La caída del régimen, si es que ocurre, se ve como algo aún muy lejano.
Sin embargo, algunos analistas consideran que el Gobierno de Jameneí, de 86 años, se encuentra en en su último aliento, tras décadas de haber alimentado un sistema basado en la corrupción y la extracción de los recursos, con una economía completamente hundida.
Irán fue brutalmente derrotado y su cúpula militar descabezada durante la guerra de 12 días contra Israel en junio de 2025. Este hecho mostró a muchos iraníes la debilidad de un régimen desconectado de sus propias calles.