Moisés, propietario de 9 churrerías: "Me cuesta hacerlo 2 céntimos y lo puedes vender entre 28 y 30 céntimos, depende del mercado"
Las churrerías siguen siendo piezas clave del tejido económico y social español, incluso en un contexto de consumo cambiante. No solo venden un producto popular, también crean hábitos, vínculos y pertenencia. Estos negocios tradicionales funcionan como lugares de encuentro cotidiano, especialmente los fines de semana, manteniendo viva una costumbre que conecta generaciones y barrios enteros.