Las autoridades iraníes elevan a 2.000 los muertos durante las protestas
Alrededor de 2.000 personas han muerto como consecuencia de las protestas en Irán, según han informado las autoridades del país a la agencia Reuters este martes. Estas fuentes han culpado a los propios manifestantes, a quienes califican como «terroristas», por el «asesinato de civiles y personal de seguridad». Las protestas comenzaron hace dos semanas. Aunque en un principio eran en contra del aumento del costo de vida , con el paso de los días se han convertido en un movimiento contra el régimen teocrático que ha gobernado Irán desde la revolución de 1979. El pasado 8 de enero, las autoridades decidieron cortar el internet . Una medida que los manifestantes afirman intenta ocultar la represión en las protestas y que ha sido defendida por el propio Gobierno, que ha afirmado que fue introducida después de que el país «se viera amenazado por operaciones terroristas ordenadas desde el extranjero». La ONU ha condenado lo que está ocurriendo en Irán, al tiempo que ha reclamando al Ejecutivo del país que ponga fin a la represión de las protestas . Así, ha resaltado que «es inaceptable tildar a los manifestantes de 'terroristas' para justificar la violencia contra ellos». «El asesinato de manifestantes pacíficos debe cesar», ha dicho el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk. Asimismo, ha pedido a las autoridades que restauren el acceso a los servicios de internet y telecomunicaciones y ha solicitado que haya rendición de cuentas por las violaciones de los Derechos Humanos en el país centroasiático. «Como vimos más recientemente en 2022, amplios sectores de la población iraní han salido a las calles para reclamar cambios fundamentales en la gobernanza de su país», ha manifestado, antes de subrayar que «de nuevo, la reacción de las autoridades es infligir una fuerza brutal para reprimir demandas de cambio que son legítimas». En una entrevista realizada este martes, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha insistido en sopesar la vía militar en caso de que Estados Unidos ponga en marcha una agresión, un asunto para el que ha dicho estar «preparado». «Irán no quiere una guerra, pero está totalmente preparado para una guerra», ha apostillado.