Lavacolla frena un plan sensible del Ejército del Aire que inquietó a su entorno
Informa El Correo Gallego que la base aérea de Lavacolla, integrada en el dispositivo del Ejército del Aire y del Espacio, no albergará de forma permanente misiles ni munición de guerra. Así lo ha confirmado el coronel Juan Pedro Velázquez-Gaztelu Fernández de la Puente, jefe del aeródromo militar compostelano, despejando las dudas surgidas tras unas declaraciones del jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio, el teniente general Francisco Braco Carbó.
Las palabras del máximo responsable militar situaron a Santiago entre una decena de aeródromos llamados a actualizarse dentro de una estrategia nacional con horizonte 2026. En algunos casos, ese plan contempla reforzar la logística mediante almacenes de munición, una posibilidad que generó preocupación en núcleos próximos a Lavacolla.
Lavacolla queda fuera de las actuaciones definidas
Según explica el coronel Gaztelu, la inclusión de Santiago en una lista general no implica que vaya a asumir las mismas capacidades que otras bases. A día de hoy, no existe ninguna instrucción oficial ni proyecto concreto para modificar el sistema actual de almacenamiento de material bélico.
El jefe de la instalación es tajante al respecto: no hay previsión de crear un almacén permanente de explosivos ni de misiles. Las referencias realizadas desde el Estado Mayor responden, según aclara, a planes de defensa de largo recorrido, que se desarrollan de forma gradual y cuya concreción solo se comunica cuando una actuación está decidida.
Planes estratégicos a largo plazo
Desde la base de Santiago se insiste en que estos programas no se aplican de forma homogénea. Cada aeródromo presenta condicionantes distintos, tanto operativos como territoriales, que influyen en las decisiones finales. En el caso de Lavacolla, esos factores juegan claramente en contra de un arsenal fijo.
Munición solo mediante traslados puntuales
En la actualidad, el aeródromo compostelano no dispone de un almacén estable de munición explosiva. El material bélico que se utiliza en la base no incluye armamento de ese tipo de manera permanente.
La munición solo llegaría a Lavacolla en caso de una necesidad operativa muy concreta y siempre mediante traslados puntuales desde otras instalaciones ya preparadas, principalmente en el entorno de Madrid. El procedimiento está diseñado para que ese despliegue pueda realizarse en cuestión de horas.
Capacidad operativa sin arsenal propio
El coronel subraya que, a día de hoy, no existe tal necesidad. La operatividad de la base está garantizada sin contar con un almacén propio de misiles o explosivos, lo que refuerza la idea de que Santiago no es un punto estratégico para ese tipo de infraestructura.
El perímetro de seguridad, un factor determinante
Uno de los principales obstáculos para implantar un almacén permanente de munición en Lavacolla es la seguridad. Un proyecto de este tipo exigiría ampliar de forma notable las infraestructuras y, sobre todo, establecer amplias zonas de protección alrededor del arsenal.
Según explica el jefe de la base, los requisitos de seguridad no encajan con el entorno actual. La proximidad de población y la configuración del recinto hacen que los márgenes necesarios no sean viables. En palabras del propio coronel, solo con las exigencias de seguridad “los números no saldrían”.
Un entorno poblacional que condiciona cualquier cambio
La ubicación del aeródromo, próxima a núcleos habitados y al aeropuerto civil de Santiago-Rosalía de Castro, limita de forma clara cualquier ampliación sensible. Este factor pesa de manera decisiva frente a otros aeródromos con mayor aislamiento territorial.
Sin maniobras ni cambios operativos previstos
Desde la jefatura de Lavacolla también se ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad sobre la actividad diaria. No hay maniobras militares programadas a corto plazo ni movimientos extraordinarios de aeronaves durante este año.
La actividad actual se mantiene dentro de la normalidad habitual. Cuando se produce cualquier operación relevante, se comunica con antelación, y en estos momentos no hay previsto ningún despliegue especial que altere la rutina del aeródromo.
Contexto internacional sin impacto local
El coronel Gaztelu enmarca estas aclaraciones en un escenario internacional complejo, marcado por conflictos fuera de las fronteras europeas. Aun así, recalca que España atraviesa una situación de estabilidad y que la atención de las Fuerzas Armadas está centrada en escenarios exteriores.
En este contexto, Lavacolla mantiene su papel actual dentro del sistema de defensa, sin asumir nuevas funciones sensibles. La base de Santiago se libra así, al menos por ahora, de albergar un almacén permanente de misiles o munición de guerra, un escenario que queda descartado por razones operativas, técnicas y de seguridad.