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Esta canción no fue un éxito más de George Michael: la historia que escondía su tema más íntimo que cumple 30 años

La dedicó al que consideró el gran amor de su vida, al que perdió antes de tiempo por el sida

Es una de las canciones que más escuchamos en Navidad y esta es su historia: “La esencia de las fiestas hecha música”

Nos situamos a mediados de la década de los 90. George Michael se encuentra en un momento fundamental de su carrera en solitario, pero también en un complicado contexto personal, tras perder a su madre y a su pareja sentimental en apenas tres años, y cae en una fuerte depresión, que lo sume también en ataques de pánico.

A todo ello se sumaba una batalla legal con su discográfica, Sony, con la que quería romper su contrato, y cuyo juicio perdió. Pero todo eso pasó a un lado cuando toda esa situación le haría escribir una de las canciones más personales de su vida y de las más destacadas de su carrera que encabezaría su disco ‘Older’, que cumple tres décadas este año.

La triste historia de amor que esconde la canción ‘Jesus to a Child’ de George Michael

Hace unas semanas, la voz de George Michael en ‘Last Christmas’, que grabó y escribió cuando formaba parte del grupo Wham!, fue una de las más escuchadas durante las navidades, y aunque es uno de los éxitos más reconocidos de su carrera, es otra canción la que tiene el honor de ser la más íntima.

Hablamos de ‘Jesus to a Child’, una letra que el británico escribió en tan solo una hora, y con la que homenajeó al que fue su primer gran amor, Anselmo Feleppa, un diseñador de moda brasileño que falleció en 1993 debido a complicaciones relacionadas con el Sida, una enfermedad que le detectaron tan solo unos meses después de haber comenzado a salir con el cantante.

La pareja se conoció cuando Feleppa acudió a uno de los conciertos de George Michael en Brasil, en concreto en Río de Janeiro, y ocho meses después recibirían la desgarradora noticia, por la que dicen que el cantante recordó haber agitado el puño hacia el cielo y gritar: “¡No te atrevas a hacerme esto!”.

Para el homenaje al que fue su gran amor fusionó el synth pop con un el estilo bossa nova, un cierto guiño a los orígenes brasileños de Feleppa, al que no se dirigió de forma clara debido a que entonces el cantante todavía no se declaraba abiertamente homosexual y por ello solo quedó en insinuaciones dentro de la canción. “Fue el primer amor de mi vida. Fui más feliz que nunca. La fama, el dinero, todo palidecía en comparación. Rompió mis restricciones de estilo victoriano y realmente me mostró cómo vivir, cómo relajarme, disfrutar de la vida”, reconocería en una entrevista con la revista People años más tarde.

De su momento más triste a uno de sus grandes éxitos

El fallecimiento de su pareja tan solo unos años después de que muriera su madre lo sumieron en una depresión con ataques de pánico, agravado por su batalla con la discográfica Sony, por lo que estuvo 18 meses sin escribir ni actuar. “Perder a tu madre y un amante en un espacio de tres años es difícil”, declaró a The Independent en una entrevista.

Pero de ese momento amargo nació una de sus canciones más personales, ‘Jesus to a Child’, que fue publicada de forma oficial un 29 de enero de 1996, como primer single de su tercer disco en solitario ‘Older’, a pesar de que ya la había interpretado en vivo en 1994 durante un concierto en Berlín, durante los MTV Europe Music Awards.

Fue su primer sencillo en solitario en ser directamente número uno en las listas del Reino Unido, y en Estados Unidos entró en el puesto 7, siendo así la nueva entrada más alta de un artista británico en más de 25 años. La crítica también cayó a sus pies al dar nuevo material después de una larga ausencia y lo elogiaron por “ser auténtico y demostrar que todavía dominaba el arte de componer música”. Hasta su fallecimiento el 25 de diciembre de 2016, cada vez que la interpretaba, George Michael le dedicaba ‘Jesus to a Child’ a Anselmo Feleppa con el bonito mensaje: “Espero que esté muy, muy orgulloso de ello en algún lugar”.

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