Viajes espaciales alteran la forma del cerebro de los astronautas, según estudio científico
Las misiones espaciales se multiplican y la ciencia amplía el análisis sobre sus efectos en el cuerpo humano. Una investigación reciente advirtió que la microgravedad puede modificar la forma del cerebro de los astronautas durante los vuelos espaciales.
El estudio se publicó el lunes 12 en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). Los resultados señalaron que, en ausencia de la gravedad terrestre, el cerebro no solo se desplaza hacia arriba. También sufre estiramientos y compresiones en distintas zonas.
Para llegar a estas conclusiones, el equipo científico analizó exámenes de resonancia magnética de 26 astronautas. Las pruebas se realizaron antes y después de misiones fuera de la Tierra. Los investigadores ya conocían el desplazamiento ascendente del cerebro en microgravedad. Sin embargo, el análisis detallado permitió identificar nuevas deformaciones.
Los resultados se compararon con estudios realizados a 24 voluntarios que permanecieron 60 días en reposo con una inclinación de seis grados hacia abajo. Esta posición permitió simular los efectos de la microgravedad sobre los fluidos corporales y los órganos de la cabeza.
La investigación estuvo a cargo de un grupo de la Universidad de Florida, en Estados Unidos. Aunque ambos grupos mostraron cambios, el desplazamiento cerebral fue mayor en los astronautas. El efecto resultó más marcado en quienes permanecieron más tiempo en el espacio.
Uno de los hallazgos más relevantes se observó en el córtex motor suplementario, una zona clave para el control del movimiento corporal. En astronautas que pasaron un año en misiones espaciales, esta área se movió cerca de 2,5 milímetros hacia arriba.
A medida que el cerebro se desplaza, los científicos detectaron que se comprime en la parte superior y posterior, mientras otras regiones se expanden. Estas alteraciones no son solo anatómicas. Al regresar a la Tierra, los astronautas con mayor desplazamiento cerebral presentaron dificultades de equilibrio y coordinación.
Los investigadores indicaron que, tras varios meses en el planeta, el cerebro suele regresar a su posición habitual. No obstante, advirtieron que el fenómeno requiere mayor atención ante futuras misiones prolongadas.
El estudio subrayó la importancia de comprender mejor los efectos de la microgravedad antes de emprender viajes de larga duración, como las misiones a Marte. El conocimiento sobre estas deformaciones resulta clave para reforzar la seguridad de las tripulaciones y proteger el sistema nervioso central durante la exploración espacial.
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