Guerra submarina y mensaje a Trump por Groenlandia: gestos de la Armada y la OTAN
- La Armada saca músculo: submarinos decisivos
- Dos sumergibles en activo: ‘Galerna’ e ‘Isaac Peral’
- El programa S-80 empieza a dar frutos
- Vida útil del ‘Galerna’ y un relevo lleno de retrasos
- El S-81 ya opera: ejercicios y despliegues
- La amenaza invisible: el poder real de un submarino
- La OTAN mueve ficha: iniciativa ‘FLEET-North’
- Groenlandia y el Ártico: la tensión se dispara
- Trump agita el tablero con Rusia y China en el punto de mira
- La obsesión bajo el mar: cables submarinos y maniobras hostiles
La Armada saca músculo: submarinos decisivos
“Silenciosos. Invisibles. Decisivos. Los submarinos de la Armada son un arma estratégica clave para la defensa de España. Operan donde nadie los ve, garantizando disuasión, vigilancia y seguridad marítima”.
Dos sumergibles en activo: ‘Galerna’ e ‘Isaac Peral’
La Armada española presumió hace unos días de su Flotilla de Submarinos, que actualmente está formada por dos sumergibles.
Por un lado está el S-71 ‘Galerna’, que fue botado hace 44 años y entregado a la Armada hace 43.
Por el otro el S-81 ‘Isaac Peral’, el primero de la clase S-80, que la Armada recibió en noviembre de 2023.
La Armada lanzó en su perfil de Instagram un vídeo en el que se ven imágenes tanto del viejo ‘Galerna’ como del nuevo ‘Isaac Peral’ navegando en distintas situaciones.
El programa S-80 empieza a dar frutos
Tras muchos años de retrasos, el programa S-80 está dando sus primeros frutos. El S-82 ‘Narciso Monturiol’ ya se ha botado, pero aún está realizando pruebas.
Si Navantia está aprovechando esos avances para destacar el trabajo del personal de su astillero en Cartagena, la Armada está sacando partido, al menos a nivel comunicativo, a las navegaciones del S-81.
Vida útil del ‘Galerna’ y un relevo lleno de retrasos
Con la extensión de la vida útil del S-71 ‘Galerna’, mientras se dio de baja al S-72 ‘Siroco’, el S-73 ‘Mistral’ y el S-74 ‘Tramontana’, la Armada garantizó la continuidad del Arma Submarina hasta la entrada en servicio de los S-80. Pero los retrasos en la construcción de la nueva clase de sumergibles complicaron el relevo.
El S-81 ya opera: ejercicios y despliegues
El nuevo ‘Isaac Peral’ ya ha participado en ejercicios nacionales con otros buques de la Armada (como el Sinkex en aguas de las Islas Canarias) como en despliegues internacionales: la operación ‘Sea Guardian’ de la OTAN para mantener la seguridad marítima en el mar Mediterráneo.
La amenaza invisible: el poder real de un submarino
Los submarinos proporcionan a cualquier marina, y en general a unas fuerzas armadas, capacidades tácticas y estratégicas únicas y muy importantes. La presencia furtiva de un submarino introduce la duda y el miedo en las marinas enemigas, ante la posibilidad de que un sumergible rival vigile sus movimientos por debajo del agua y pueda incluso hundir sus buques con torpedos.
La OTAN mueve ficha: iniciativa ‘FLEET-North’
La publicación del vídeo de la Armada sobre los submarinos como “arma estratégica clave para la defensa de España” ha coincidido con otro gesto comunicativo, pero en este caso de la OTAN.
El Mando Marítimo Aliado de la OTAN (NATO Allied Maritime Command) ha informado de una nueva iniciativa, denominada ‘FLEET-North’.
IA, robótica y sistemas autónomos: la nueva vigilancia submarina
Se trata de promover la colaboración entre los países de la OTAN con el objetivo de “explorar cómo las tecnologías emergentes, como la IA, la robótica y los sistemas autónomos, pueden mejorar la concienciación submarina y proteger regiones marítimas clave”.
Objetivo OTAN: que ningún submarino hostil opere sin ser detectado
El Mando Marítimo Aliado explica cuál es el objetivo. Y es algo que parece un mensaje a los grandes rivales geoestratégicos de la OTAN, pero también interno: “Garantizar que ningún submarino hostil o amenaza submarina pueda operar sin ser detectado, desde el Atlántico Norte hasta el Ártico”.
En otro momento, este mensaje podría interpretarse simplemente como una forma de reafirmar el poder de la OTAN en espacios marítimos de su interés, como son el Atlántico Norte y el Ártico.
Groenlandia y el Ártico: la tensión se dispara
Pero la publicación llega cuando la retórica de Donald Trump para reclamar que la soberanía de Groenlandia pase de Dinamarca a Estados Unidos se ha desbordado hasta provocar una verdadera crisis diplomática y militar.
Países de la OTAN como Francia, Alemania, Suecia y Noruega se han comprometido a enviar militares a Groenlandia para apoyar a Dinamarca, y los primeros soldados ya han llegado.
Entre los argumentos con los que Trump, sus altos cargos y políticos republicanos sustentan su plan de anexionarse Groenlandia por las buenas (la diplomacia) o las malas (una acción militar), han citado precisamente los submarinos.
El presidente de Estados Unidos considera una cuestión de “seguridad nacional” que su país controle la enorme isla ártica, ya que si no lo hace ya, Rusia o China serán quienes la ocupen.
Trump agita el tablero con Rusia y China en el punto de mira
De hecho Trump ha asegurado que en las aguas en torno a Groenlandia han una presencia muy intensa de buques de guerra y de submarinos tanto rusos como chinos.
Todo ese contexto es el que revela el significado profundo de la publicación de la OTAN, a través de su Mando Marítimo Aliado. La alianza trata de convencer de que va a volcarse en vigilar el dominio submarino “desde el Atlántico Norte hasta el Ártico” para que “ningún submarino hostil o amenaza submarina pueda operar sin ser detectado”.
La obsesión bajo el mar: cables submarinos y maniobras hostiles
Este proyecto es un paso más en la inquietud que desde hace unos años se ha extendido entre los miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte por las maniobras hostiles que países como Rusia llevan a cabo en el fondo marino.
A veces buques militares, a veces barcos en teoría civiles (y supuestamente con bandera de países que no son Rusia) de la llamada 'Dark Fleet' o Flota Fantasma, navegan en zonas estratégicas de los países de la OTAN, se acercan a sus aguas territoriales, pasan un tiempo sospechoso sobre lugares por los que discurren cables submarinos de comunicaciones, incluso provocan cortes en esos cables.
El general de los Royal Marines de Reino Unido que manda la Royal Navy lo dejó claro en un discurso reciente: su mayor preocupación, actualmente, es “lo que sucede bajo las olas”.