World News

El vivac de MD: Lágrimas de sufrimiento

La crónica ya estaba hecha. Faltaba solo esperar a que los coches llegaran para ir a por las declaraciones. Pero de repente, todo cambió. Era Nani Roma. “Ha tenido un accidente”, dijo un compañero. Sería una tarde frenética. Tocaba seguir el GPS para ver si Nani llegaba, y antes de que entrara al vivac, debíamos estar en posición. Nos dirigíamos hacia Ford, cuando otro periodista dijo: “hay que ir al control horario”. 

Seguir leyendo...

Читайте на сайте