0-0 | Dominio sin recompensa en Areitio
Eibar B y SD Logroñés se dieron cita en Areitio bajo la lluvia en un encuentro que arrancó con un susto inicial para el filial, cuando el cuadro visitante logró adelantarse en el marcador en clara posición de fuera de juego. Superado el aviso vestido de espejismo, el equipo de Iñigo Pérez asumió el control del partido, dominando con balón y asentándose en campo rival, aunque sin encontrar precisión en el último pase.
El conjunto riojano trató de hacer daño a través de transiciones rápidas en un inicio marcado también por las cartulinas para ambos equipos. A medida que avanzó el primer tiempo, el Eibar B fue claramente superior y comenzó a acumular ocasiones. En el 27’, Julen Aguirre rozó el gol, y en el 33’ Sarasketa no acertó a empujar el balón en el segundo palo. Poco después, en el 36’, Ekaitz dispuso de un mano a mano escorado que no encontró portería.
Pese al dominio evidente y a la sensación de control, la falta de precisión en los metros finales impidió al Eibar B marcharse al descanso con ventaja.
El segundo tiempo mantuvo el mismo guion, con un Eibar B dominador y empujando al rival hacia su propio campo. En el 57’, un potente disparo desde la frontal obligó al guardameta logroñés a realizar una intervención tan ortodoxa como efectiva, saltando y desviando el balón con el pie a córner. En ese saque de esquina, Llorente conectó un remate que fue interceptado por un defensor cuando ya buscaba camino a la red.
Las primeras sustituciones, con la entrada de Endika y Jonlo en el 63’, devolvieron frescura y peligro al área rival. Endika dispuso de un mano a mano al que llegó algo forzado, enviando su disparo rozando el palo, y apenas un minuto después volvió a probar fortuna con un remate que atrapó el portero. El asedio armero fue constante y la SD Logroñés se sostuvo únicamente gracias a la falta de finura del Eibar B en el último tercio.
Jonlo vio cómo se le anulaba un tanto por fuera de juego en el 71’ y volvió a encontrarse con el guardameta en el 79’, que firmó un auténtico paradón a un disparo potente. Ya con todos los cambios agotados y el equipo volcado en busca del triunfo, Jonlo dispuso de la última en el tiempo añadido, pero su remate se marchó desviado.