World News

Los trabajadores alemanes cobran 2.000 euros más al mes que los españoles

Abc.es 
Los alemanes ganan en promedio 53.900 euros brutos al año , según el último informe de la plataforma de empleo Stepstone, que evalúa más de 1,3 millones de datos recogidos entre enero de 2022 y noviembre de 2025. La Agencia Federal de Empleo sitúa el salario medio mensual de 2024 en 48.156 euros anuales. En España, según el INE, el salario medio anual se situó en 28.049,94 euros brutos. Esta distancia salarial entre Alemania y España es un espejo que refleja dos modelos productivos, dos culturas laborales y dos formas de entender la relación entre trabajo, Estado y bienestar. La brecha persistente condiciona la vida de los trabajadores, la competitividad de las empresas y la capacidad de cada país para atraer y retener talento. El esquema en el que se forman en Alemania estos salarios medios más altos de los que conocemos en España está basado en la formación, la experiencia profesional y la responsabilidad del personal, que son los principales factores para aumentar el sueldo. Los empleados con título universitario, por ejemplo, ganan una media de 17.000 euros más que los que no tienen la titulación. Los directivos ganan en promedio 10.000 euros más al año que los empleados sin responsabilidad de personal. Y los empleados con poca o ninguna experiencia profesional reciben unos 46.000 euros brutos; tras seis años de vida laboral, en cambio, ya superan los 55.000 euros brutos. El tamaño de la empresa es otro factor que influye en el salario. En las pequeñas, con hasta 50 empleados, el salario bruto medio se sitúa algo por debajo de los 49.000 euros, mientras que en las grandes, con más de 5.000 empleados, los ingresos medios son de 63.000 euros al año. Las consecuencias económicas de esta brecha son profundas. En Alemania , los salarios altos no han erosionado la competitividad porque la productividad acompañaba, al menos hasta ahora. El país sostiene un modelo basado en la innovación, la formación continua y la estabilidad laboral. En España, los salarios bajos han funcionado históricamente como un mecanismo de ajuste, pero a costa de una menor inversión en innovación y de una dependencia excesiva de sectores estacionales. La diferencia en capacidad de consumo es igualmente significativa: un trabajador alemán con 4.013 euros brutos mensuales puede sostener un nivel de gasto, ahorro e inversión muy superior al de un español con 2.337 euros. Esto se traduce en una demanda interna más robusta y en una mayor resiliencia ante crisis inflacionarias. La brecha salarial también tiene efectos culturales. En Alemania, la identidad profesional está fuertemente ligada al puesto de trabajo, la estabilidad y la formación técnica. En España, la precariedad y la rotación han moldeado una cultura laboral más más vulnerable. María, enfermera española que emigró a Berlín, explica que « en España ganaba 1.600 euros al mes; aquí gano más del doble . Pero lo que más noto no es el sueldo, sino que el sistema confía en ti y te da recursos». Javier, ingeniero español en Múnich, resume su experiencia anotando que «en Alemania el salario te permite vivir sin angustia. En España tenía que elegir entre ahorrar o vivir y aquí puedo hacer ambas cosas». «La subida del salario mínimo en España ha empujado al alza los sueldos más bajos, pero no ha cerrado la brecha con Europa. Y cuando eres joven y altamente productivo, lo que buscas es una retribución que reconozca tu formación», añade Beatriz, investigadora del Instituto Max Planck. La economía alemana ha sostenido estos salarios gracias a una estructura fuertemente industrializada, con sectores de alto valor añadido como la automoción, la química, la ingeniería y la tecnología, mientras que España sigue dependiendo de actividades de bajo margen como la hostelería y el comercio. El INE confirma que la hostelería es el sector peor remunerado del país, con apenas 16.985,78 euros anuales, mientras que el energético supera los 54.447 euros. A pesar de su escaso crecimiento económico desde la pandemia, Alemania ha mantenido sus niveles salariales intactos e incluso ha registrado subidas anuales del 3%, con un máximo histórico del 5,7% en 2024, mientras que España, a pesar de que puede presumir de un desarrollo económico más ágil, no supera ese nivel de crecimiento del salario medio. La negociación colectiva y los convenios sectoriales alemanes, con una cobertura más amplia y homogénea, traslada la riqueza en Alemania de forma más directa a los trabajadores , mientras que en España la negociación es más fragmentada. Y la apuesta alemana por retener talento, con el objetivo de preservar el valor añadido de su producción, está también detrás del lustroso salario medio.

Читайте на сайте