El Ejército gana terreno en Baleares: el movimiento silencioso que explica el auge entre los jóvenes
Las solicitudes de ingreso en las Fuerzas Armadas por parte de jóvenes residentes en Baleares se han duplicado en el periodo comprendido entre 2022 y 2024. Los datos oficiales confirman un crecimiento progresivo que consolida una tendencia al alza en el interés por la carrera militar dentro del archipiélago.
Según información facilitada por la Delegación de Defensa, en 2022 accedieron a la carrera militar 32 jóvenes baleares. En 2023 la cifra aumentó hasta los 60 ingresos, y en 2024 se alcanzaron los 65 nuevos efectivos, el valor más alto de la serie reciente.
Un aumento sostenido que rompe con la dinámica anterior
El incremento no se ha producido de forma puntual. La progresión interanual evidencia un cambio estructural en la percepción de las Fuerzas Armadas entre los jóvenes. Este comportamiento coincide con un refuerzo de las políticas de divulgación impulsadas desde la Delegación de Defensa en Baleares.
Estas actuaciones se centran en trasladar información directa y accesible sobre las oportunidades profesionales que ofrece el ámbito militar, así como sobre los itinerarios formativos y las condiciones de acceso a las distintas escalas.
La cultura de defensa como eje informativo
Entre las iniciativas desarrolladas destacan las visitas a centros educativos, la presencia en ferias de orientación académica y profesional, así como la organización de conferencias y exposiciones abiertas al público. Estas acciones buscan normalizar el conocimiento de la institución militar y facilitar una toma de decisiones informada.
La estrategia se apoya en mostrar la realidad cotidiana de las Fuerzas Armadas, su papel operativo y las salidas profesionales que ofrece, tanto dentro como fuera del ámbito estrictamente militar.
Reconocimiento institucional al trabajo de divulgación
Durante la última Pascua Militar celebrada en el Palacio de la Almudaina, el comandante general Fernando Luis Gracia destacó públicamente la labor de la Delegación de Defensa en Baleares. Subrayó que el acercamiento continuado a la ciudadanía ha tenido un impacto directo en el interés creciente de los jóvenes por incorporarse al Ejército.
Este reconocimiento institucional refuerza la idea de que la comunicación y la presencia social son factores determinantes para explicar el aumento de solicitudes registrado en los últimos años.
Nuevas plazas ofertadas en Baleares
En este contexto, el Ministerio de Defensa ha ofertado un total de 47 plazas en la escala de tropa y marinería en unidades con destino en Baleares. La distribución responde a las necesidades operativas de las distintas instalaciones militares del archipiélago.
- 30 plazas en el Regimiento de Infantería Palma 47.
- 10 plazas en el Ala 49 de la base aérea de Son Sant Joan.
- 4 plazas en la base aérea de Pollença.
- 3 plazas en el Escuadrón de Vigilancia Aérea número 7, en Sóller.
El proceso de selección fue aprobado mediante resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado el pasado 8 de enero, marcando el inicio del nuevo ciclo de incorporación.
Un plan nacional de refuerzo de efectivos
El aumento de ingresos en Baleares se enmarca dentro de una estrategia de alcance nacional. El Ministerio de Defensa está ejecutando un plan de crecimiento de efectivos en servicio activo para garantizar los objetivos operativos fijados por el Estado Mayor de la Defensa.
El planeamiento actual establece como meta alcanzar los 127.500 militares en activo en el año 2029, lo que supone un incremento global de 7.500 efectivos respecto a la cifra actual.
Más plazas y mayor reposición de personal
Para el año 2026, la Oferta de Empleo Público prevé un total de 11.913 nuevas plazas. De ellas, 2.863 estarán destinadas a los centros docentes de formación de oficiales y suboficiales, mientras que 9.050 permitirán el acceso a la condición de militar de tropa y marinería a través de dos ciclos de ingreso.
Estas cifras representan un incremento cercano al 92% respecto a las plazas ofertadas en 2017 y consolidan un proceso iniciado en 2018 que ha revertido la pérdida de efectivos registrada en la década anterior.
En el caso de Baleares, la evolución de las solicitudes confirma que el refuerzo de efectivos no solo responde a una necesidad operativa, sino también a un renovado interés social por la profesión militar, especialmente entre los jóvenes que buscan estabilidad laboral y proyección a largo plazo.