Feijóo pide esclarecer el accidente de Adamuz: «Les debemos a las víctimas saber lo que ha pasado»
Acompañar y agradecer son los verbos que más ha conjugado el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo en su visita de este lunes a Adamuz para conocer en detalle la situación creada por el choque entre dos trenes de alta velocidad en la tarde del domingo. También, y al final, ha habido petición de explicaciones. Feijóo ha insistido en no querer hacer sangre, pero también se ha mostrado «seguro» de que tanto Renfe como Adif aportarán los datos y explicaciones necesarias sobre los motivos del siniestro, que en este momento ya se deben estar investigando: «Les debemos a las víctimas saber lo que ha pasado». Ha asegurado que no es el momento ahora de pedir explicaciones, sino de permanecer cerca de las víctimas y de los familiares, aunque no ha dado de lado a la pregunta de qué ha podido suceder ni por qué se ha producido el accidente . No tiene respuestas, pero espera tenerlas tanto de Renfe como de Adif. Por lo demás, Feijóo, acompañado por el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno , ha recorrido la zona afectada por el accidente y ha explicado que ha sido precisamente de él y de la Administración autonómica de quien ha recibido «toda la información» sobre el suceso, como también de los medios de comunicación. Nunca del Gobierno de Pedro Sánchez. Feijóo, que ha recordado que siendo presidente de la Xunta de Galicia vivió el accidente del Alvia, ha ensalzado la « profesionalidad « con que los cuerpos y fuerzas de seguridad, además de los servicios públicos de la Junta de Andalucía, han gestionado la operación d dar respuesta a lo sucedido. Además, ha elogiado el trabajo del pueblo de Adamuz, que desde que se conoció la magnitud de la tragedia «se ha volcado para ayudar a las víctimas y prestarles abrigo y alimento«. Mientras tanto, el presidente de la Junta de Andalucía no ha querido entrar en las posibles causas del accidente y ha emplazado a una investigación más tranquila, aunque ha insistido en la dificultad para sacar muchos cuerpos de los trenes, después de la violencia del choque.