Llegan a Cataluña unos pasteles tradicionales que apenas se conocían
Una receta portuguesa con origen conventual
Los Pasteis de Tentúgal se elaboran desde hace más de 500 años en la localidad homónima situada en el distrito de Coimbra, Portugal. Nacieron en el seno del Convento de las Carmelitas, donde las monjas perfeccionaron una técnica de amasado y estirado del hojaldre tan fina que puede recordar al papel de fumar.
El relleno es una crema de yema de huevo y azúcar llamada “doce de ovos”, muy habitual en la repostería conventual portuguesa. A diferencia de otros dulces, no se trata de una masa quebrada ni de un hojaldre clásico: su elaboración requiere paciencia y una destreza manual poco común en la pastelería industrial.
Llegada a Cataluña a través de Sant Cugat
En Sant Cugat del Vallès, una pequeña empresa familiar ha comenzado a importar directamente estos pasteles desde Portugal. Los comercializa en formato individual, con envasado cuidado y manteniendo la receta original sin aditivos ni conservantes. Aunque aún es una novedad, la acogida inicial ha sido muy positiva, especialmente entre quienes buscan sabores nuevos o tienen raíces portuguesas.
El punto de venta es un establecimiento especializado en productos artesanales de la península ibérica, y su estrategia se centra en introducir estos dulces en panaderías y cafeterías gourmet de la zona.
Un postre que desafía a la tradición catalana
La repostería catalana es rica en cremas, frutas confitadas y masas esponjosas. Por eso, la entrada de los Pasteis de Tentúgal supone una alternativa interesante a los panellets, las cocas o incluso a la crema catalana. Su ligereza los convierte en una opción ideal como postre o merienda sin resultar empalagosos.
Además, su estética delicada y envoltorio tradicional pueden jugar a su favor en un mercado cada vez más interesado por lo artesanal y lo auténtico.
Proyección en ferias y mercados gastronómicos
Está previsto que este dulce tenga presencia en ferias gastronómicas de Cataluña durante 2024. El objetivo de los distribuidores es que los Pasteis de Tentúgal sean reconocidos como una delicatessen dentro del panorama repostero local, equiparable al pastel de Belém, que ya goza de cierta fama internacional.
También se estudia su inclusión en menús degustación de restaurantes con carta ibérica, como forma de dar a conocer los sabores conventuales lusos entre un público gourmet.
Un dulce con potencial para conquistar nuevos mercados
El desembarco de los pasteles portugueses con nata en Sant Cugat puede ser solo el comienzo de una expansión mayor en Cataluña y otras regiones de España. El interés creciente por la repostería artesanal, junto con la tendencia de recuperar recetas tradicionales de otros países europeos, favorece su implantación.
La clave del éxito residirá en mantener la calidad y autenticidad del producto, así como en una adecuada estrategia de promoción que combine lo visual con la historia que hay detrás de cada bocado.