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El dolor paraliza Huelva a la espera de la llegada de los féretros desde Adamuz

Abc.es 
La confirmación de la magnitud del accidente ferroviario de Adamuz ha caído como un mazazo sobre la provincia de Huelva, que ha vivido este lunes una jornada de parálisis institucional y conmoción social sin precedentes recientes. El siniestro, ocurrido en la tarde del domingo en la línea que conecta la capital onubense con Madrid, se convirtió con el paso de las horas en una tragedia con nombres y apellidos , golpeando directamente a familias, profesionales y municipios enteros de la geografía onubense. El impacto más directo en la vida pública de la ciudad ha sido la suspensión inmediata de la agenda institucional. El Ayuntamiento de Huelva ha decidido cancelar las fiestas de San Sebastián, el patrón de la capital, y también «hasta nuevo aviso» el acto de entrega de las Medallas y Distinciones de la Ciudad, que estaba programado para el próximo viernes 23 de enero. Además, las banderas de la capital, así como las de la Diputación Provincial y el resto de consistorios, ondean desde ayer a media asta. El dolor colectivo se hizo tangible a mediodía en la céntrica Plaza de las Monjas, donde centenares de onubenses se congregaron para guardar un minuto de silencio que acabó roto por un aplauso y muchas lágrimas de impotencia . Tras el acto, la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda , visiblemente emocionada, calificó la jornada como «el día más triste de la historia de Huelva» . La regidora hizo hincapié en la angustia vivida durante una «noche terrible» en la que muchas personas no tenían información alguna de dónde estaban sus familiares. La onda expansiva del suceso también ha alcanzado a la provincia. En Palos de la Frontera , el Ayuntamiento aplazó los actos conmemorativos del centenario del vuelo del Plus Ultra , una efeméride que iba a contar con la presencia del Rey Felipe VI y que llevaba meses preparándose. Tampoco habrá presencia onubense en la inauguración de Fitur en Madrid, una cita clave para el turismo local que ha quedado relegada a un segundo plano absoluto. Pero el golpe más duro se ha sentido en el tejido humano de la provincia. La confirmación del fallecimiento de Óscar Toro, periodista y columnista de Huelva24, y de la fotógrafa María Clauss , ha provocado un enorme pesar en el sector de la comunicación y la cultura de Huelva. Ambos eran profesionales reconocidos, narradores de la realidad onubense que, por una fatalidad del destino, se han convertido en protagonistas de la crónica más negra. Su pérdida ha generado una ola de consternación en las redacciones y en los círculos culturales, donde su trabajo y su calidad humana eran sobradamente conocidos. El dolor se ha ramificado por el mapa provincial. En Punta Umbría , la confirmación de la muerte de cuatro miembros de una misma familia –sólo se salvó la hija de 6 años , que ya se encuentra con su abuela– ha dejado al municipio costero «completamente consternado», en palabras de su alcalde, José Carlos Hernández Cansino . El luto se extendió también a Aljaraque , lugar de residencia de esta familia, donde el club de fútbol ha cerrado sus instalaciones y suspendido los entrenamientos al perder a uno de sus integrantes. En Isla Cristina , la confirmación del fallecimiento de una madre y su hija ha sumado al municipio isleño a la lista de localidades golpeadas directamente por el siniestro. La incertidumbre también se ha instalado en el Campus del Carmen y La Merced. La Universidad de Huelva vivió horas de angustia reconociendo la existencia de personas cercanas a la institución que se encontraban desaparecidas. El rector ha convocado un minuto de silencio para hoy a mediodía y ha suspendido toda actividad extraacadémica. El tren Alvia Madrid–Huelva no es solo un medio de transporte; es una arteria vital para la provincia , utilizada cada domingo por decenas de estudiantes, trabajadores y familias que regresan para iniciar la semana. Esa cotidianidad rota es lo que ha generado una empatía inmediata en la ciudadanía. En las cafeterías y en las paradas de autobús, las conversaciones eran monotemáticas. Las primeras horas tras el accidente se vivieron con una mezcla de confusión y esperanza que, poco a poco, fue dando paso a la certeza de la tragedia. A medida que avanzaba la tarde del domingo y la madrugada del lunes, los teléfonos no dejaban de sonar en busca de noticias que, en muchos casos, no llegaban o llegaban de la peor manera posible. La estación de tren de Huelva se convirtió en un punto de información improvisado donde la tensión se podía cortar. Los familiares, angustiados, buscaban respuestas que tardaban en llegar debido a la complejidad de las labores de identificación en la zona cero del accidente, en Córdoba. El luto oficial decretado a nivel nacional y autonómico encontró su eco real en las calles de Huelva. Más allá de los decretos y las banderas a media asta, se respiraba un sincero duelo ciudadano. Los comercios, las oficinas y los centros educativos amanecieron con un ritmo diferente, más grave. Las conversaciones banales dejaron paso a un intercambio constante de información, pésames y muestras de incredulidad. «Podría haber sido cualquiera» , se repetía insistentemente. La suspensión de la actividad institucional, por otra parte, ha sido total. La Diputación de Huelva, los ayuntamientos de la provincia y la propia Junta de Andalucía en su delegación onubense cancelaron todas las convocatorias de prensa y actos públicos . La actividad política cesó por completo, sustituida por declaraciones institucionales de condolencia y minutos de silencio que se sucedieron a las 12.00 del mediodía en prácticamente todos los municipios onubenses. Desde la Sierra hasta la Costa, pasando por el Condado y el Andévalo, Huelva se unió en un gesto común de respeto y dolor. La comunidad educativa también se ha visto profundamente afectada. En colegios e institutos, donde algunos de los fallecidos tenían vínculos directos o indirectos, se improvisaron actos de recuerdo y se ha ofrecido apoyo psicológico a alumnos y compañeros. La tragedia ha entrado en las aulas, obligando a docentes y familias a gestionar el duelo con los más jóvenes, explicándoles por qué hoy la ciudad estaba más triste que de costumbre. En el ámbito deportivo , además de la suspensión de entrenamientos en Aljaraque, el Recreativo de Huelva y otros clubes de la provincia han mostrado su pesar y se preparan para rendir homenaje a las víctimas en sus próximos compromisos. Mientras los equipos de rescate y forenses siguen trabajando en Córdoba, Huelva se ha detenido. No hay espacio para la política, ni para la fiesta, ni para la promoción turística. Solo hay espacio para la espera, el consuelo a las familias afectadas y el reconocimiento a quienes, como Óscar, María y tantos otros vecinos anónimos, vieron truncado su regreso a casa una tarde de domingo. La provincia entera se ha declarado en luto, no solo por decreto, sino por un sentimiento compartido de pérdida irreparable que tardará mucho tiempo en sanar.

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