El libro del año
Para pasar el rato, y lamentarlo después, leo revistas culturales, suplementos culturales de los periódicos y cosas así, que endurecen las arterias. Sólo para darme cuenta de lo mucho que ignoro y no me importa. Me asombra la cantidad de genios de las letras que hay en España. Ya no quedan escritores mediocres, vulgares, ramplones. O simplemente entretenidos. Si uno fuera escritor, sería la excepción que confirma la regla del prestigio intelectual, porque a uno le gustan las películas del Oeste, los versos de Manolito el Pollero y las novelas de Wodehouse. Pero uno es apenas un visitante de este periódico, discretamente protegido por la grapa, de la que siempre desentona. De entre los 50 libros del año que se... Ver Más