Expertos advierten que la Ley de Incendios es necesaria, pero insuficiente sin prevención y planificación territorial
Mientras el Ejecutivo insiste en destrabar la tramitación de la Ley de Incendios Forestales en el Senado, expertos en incendios y gestión de emergencias coinciden en que la normativa es necesaria, pero insuficiente, si no va acompañada de planificación territorial, fortalecimiento comunitario y voluntad política sostenida.
En un nuevo balance de la emergencia, las autoridades informaron que en La Araucanía, Bío Bío y Ñuble se mantienen 28 incendios forestales en combate y que la cifra de fallecidos producto de la tragedia asciende a 20 personas. La información fue entregada en un punto de prensa previo al Cogrid nacional, instancia que contó con la participación de la directora de Senapred, Alicia Cebrián; el ministro de Seguridad, Luis Cordero; y el ministro del Interior, Álvaro Elizalde.
En la ocasión, Elizalde se refirió además a la detención de una persona en la comuna de Penco, presuntamente involucrada en el inicio de incendios forestales. “Ahora es la Fiscalía la que tiene que anunciar si se va a proceder a su formalización y particularmente, si se le formaliza, sobre la base de qué delitos”, indicó. El ministro también condenó el ataque a un vehículo de Bomberos ocurrido en Angol, calificándolo como un “hecho inaceptable, más aún en contexto de emergencia”.
Más allá de la contingencia y de las responsabilidades penales, el debate de fondo —según advierten los expertos— está en la prevención y en la capacidad del Estado para anticiparse a este tipo de catástrofes.
Incendio forestal en la Región del Biobío. Carlos Acuna/Aton Chile.
Prevención tardía y desigual
Para Miguel Castillo, director del Laboratorio de Ingeniería en Incendios Forestales de la Universidad de Chile, el mensaje reiterado por el Presidente Gabriel Boric —“es más fácil prevenir un incendio forestal que combatirlo”— es técnicamente correcto, pero difícil de materializar si no se asume con anticipación.
“La prevención no se hace ahora. Este es un trabajo que lleva meses de preparación en los distintos territorios y cada territorio tiene matices distintos. No toda la prevención es igual en todas las áreas, regiones o comunas. Por eso las campañas deben iniciarse prácticamente todo el año”, explicó a Radio y Diario Universidad de Chile.
Castillo fue enfático en señalar que los mayores daños asociados a los incendios tienen su origen en fallas previas: “Generalmente, todos los graves daños ocasionados por los incendios parten de la base de una mala prevención o de una prevención tardía. Eso está estudiado y comprobado”.
Miguel Castillo, director del Laboratorio de Ingeniería en Incendios Forestales de la Universidad de Chile.
El académico agregó que la prevención debe tener un enfoque territorial claro. “Tiene que ser anticipada en el tiempo y focalizada en aquellas zonas donde ya se sabe que la probabilidad de un evento grave es elevada. Muchas de esas áreas están identificadas desde hace años, pero no siempre se actúa en consecuencia”, lamentó.
La Ley de Incendios Forestales en el centro del debate
En este contexto, el Gobierno volvió a poner sobre la mesa la discusión sobre la denominada Ley de Incendios Forestales, proyecto ingresado por el Ejecutivo en octubre de 2023 y que actualmente se encuentra en segundo trámite constitucional en la Comisión de Hacienda del Senado (Boletín N.° 16.335-14).
Durante una visita a Ñuble, el Presidente Boric cuestionó la demora en su tramitación. “Nosotros le hemos dado urgencia y no se ha puesto en tabla. Esperamos que esto se vote a la brevedad”, señaló.
El proyecto busca establecer nuevos instrumentos para reducir el riesgo de incendios forestales y rurales. Entre sus principales ejes está la creación de zonas de interfaz urbano-rural en los instrumentos de planificación territorial, la definición de áreas de amortiguación forestal, el manejo obligatorio de la vegetación en sectores de riesgo y el fortalecimiento de las facultades del futuro Servicio Nacional Forestal (Sernafor).
El Presidente Gabriel Boric Font. Diego Martin/Aton Chile.
Pero no fue solo el Mandatario quien se ha referido al tema, la ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, responsabilizó a la Comisión de Hacienda del Senado, presidida por la senadora Ximena Rincón (Demócratas), por el estancamiento de la Ley de Incendios Forestales, iniciativa que se mantiene con urgencia legislativa sin avances sustantivos.
“Llevamos dos años tratando de sacarla adelante y ha estado, lamentablemente, parada en la Comisión de Hacienda”, afirmó Vallejo, cuestionando que el proyecto no haya sido puesto en tabla para su discusión, pese a la gravedad del escenario que enfrenta el país por los incendios forestales.
Desde la presidencia de la comisión, Rincón respondió con dureza a los dichos de la vocera. En un punto de prensa desde el Congreso Nacional, la senadora sostuvo que “es lamentable que la ministra Vallejo use el sufrimiento de miles de familias para intentar anotarse un triunfo político”, agregando que la aprobación de la ley “no habría evitado la tragedia”.
Rincón añadió que el proyecto sí ha sido trabajado técnicamente en la comisión y acusó falta de claridad por parte del Ejecutivo, especialmente en materia de financiamiento y respecto de las obligaciones que la normativa impondría a medianos y pequeños propietarios rurales.
Senadora Ximena Rincón. Sebastian Cisternas/ Aton Chile.
Para el académico Miguel Castillo, la ley es un avance necesario, pero llega tarde para la actual temporada. “Creo que ya no llegamos a tiempo (…) El desafío se traspasa a la siguiente administración”, advirtió.
“El tema de los incendios forestales no se puede ver como un tema de gobierno, sino como un tema de Estado. Necesitamos una política de manejo integral del fuego que aún no existe en Chile”, subrayó.
Críticas al enfoque legislativo y a la gestión del sistema de emergencia
Desde la gestión de emergencias, Michel De L’Herbe planteó una mirada crítica sobre la excesiva confianza en las soluciones legales. “Tenemos una cultura en la que creemos que las leyes son soluciones mágicas, y no lo son”, afirmó.
“La ley de incendios tiene problemas, no responde a todas las necesidades del sistema y, aunque fuera perfecta, no tendría un impacto inmediato en la emergencia que estamos viviendo”, sostuvo.
Michel De L’Herbe. Foto: Emergency Management.
A su juicio, el riesgo es instalar la idea de que la tragedia se habría evitado solo con la aprobación de la norma: “Ese es un enfoque equivocado que genera falsas expectativas en las víctimas”.
De L’Herbe también apuntó a un problema estructural del sistema de emergencia en Chile. “Nuestro sistema sigue siendo extremadamente centralizado. A medida que nos alejamos del centro del país, encontramos más debilidad en capacidades, recursos y organización”, cuestionó.
En materia de prevención comunitaria, el experto cuestionó la falta de prioridad presupuestaria. “Cuando uno mira los recursos asignados, queda claro que la prevención no es una prioridad real. El programa de entrenamiento comunitario de Senapred tiene 84 millones de pesos para todo el país en un año. Eso es insignificante”.
Prevención como tarea de toda la sociedad
Ambos expertos coinciden en que la prevención de incendios forestales no puede recaer únicamente en el Estado. “Este no es un desastre natural, es un desastre provocado por la actividad humana”, enfatizó Castillo. “El Estado tiene un margen de acción, pero hay un espacio al que solo se llega con conciencia pública y compromiso comunitario”.
En ese sentido, De L’Herbe advirtió que sin cambios estructurales, las cifras seguirán repitiéndose. “Llevamos tres de las últimas cuatro temporadas con récord de personas fallecidas. Un sistema de evacuación y prevención adecuado tiene un solo objetivo: salvar vidas, y eso hoy no está funcionando como debería”.
Mientras el país enfrenta un verano marcado por condiciones extremas y un escenario de riesgo prolongado, los especialistas insisten en una advertencia común: sin una prevención anticipada, territorial y sostenida en el tiempo, los incendios forestales seguirán siendo una tragedia anunciada.