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Designación de Steinert en Seguridad despierta suspicacia en el oficialismo por vínculo entre Fiscalía y poder político

A solo horas de que el presidente electo, José Antonio Kast, haga el anuncio oficial de su gabinete ministerial, la posible designación de la fiscal Trinidad Steinert, en el ministerio de Seguridad Pública, ha generado comentarios en todo el espectro político.

Luego de varias semanas sin claridad respecto a quién asumiría la cartera —período en el que circularon los nombres de parlamentarios electos como Rodolfo Carter y Enrique Bassaletti— Kast finalmente se habría decantado por la fiscal regional de Tarapacá, conocida por perseguir a miembros del Tren de Aragua y a integrantes de las Fuerzas Armadas acusados de narcotráfico.

En el actual oficialismo y futura oposición, el nombre de la persecutora generó suspicacia, por lo que el nombramiento podría decir sobre la relación entre la Ministerio Público y el mundo político.

José Antonio Kast junto a sus futuros ministros Claudio Alvarado, Mara Sedini, Martín Arrau, Iván Poduje, María Jesús Wulf y Jorge Quiroz.

El diputado del Partido Socialista (PS), Leonardo Soto, sostuvo que debería haber una “muralla china” entre ambas esferas, sobre todo teniendo en cuenta que los fiscales también investigan delitos del ámbito político.

Por lo mismo, adelantó que los parlamentarios de su bancada están pensando en presentar una reforma que establezca un “plazo de enfriamiento”, que impida un traspaso tan inmediato desde Fiscalía a cargos como el que asumiría Trinidad Steinert.

El Ministerio Público, por la delicada función que cumple, que es encarcelar y perseguir incluso políticos, no debería tener estos vasos comunicantes con los proyectos políticos de ninguna especie. Aquí hay una debilidad, porque se ha abierto una puerta giratoria entre fiscales del Ministerio Público, para poder continuar sus carreras en cargos políticos”, opinó Soto.

En una línea similar, la diputada del Frente Amplio (FA) e integrante de la Comisión de Seguridad, Maite Orsini, afirmó no tener una “crítica personal” contra Steinert, sino que más bien una preocupación porque se pueda erosionar la “apariencia de imparcialidad”. “Los fiscales del Ministerio Público, según nuestra legislación, deben investigar con objetividad y sin representar intereses partidarios. Entonces, cuando una fiscal regional pasa directamente del ente persecutor a un ministerio político, sobre todo en materias de seguridad, se erosiona la apariencia de imparcialidad”, estimó.

“Hay otros países en que existen períodos de enfriamiento, en los que se exige que para pasar de ser fiscal a un cargo político, tenga que pasar un período de tiempo determinado, para proteger esta apariencia de imparcialidad. En mi opinión, hay un diseño institucional equivocado y abre la posibilidad para que podamos discutir sobre esto”, indicó.

La diputada Maite Orsini en la Comision de Constitucion y Seguridad ciudadana. Jonnathan Oyarzun/Aton Chile.

En contraste, parlamentarios de Chile Vamos evaluaron positivamente el nombramiento de Steinert, argumentando que su experiencia persiguiendo el crimen la convierte en la carta idónea para asumir el Ministerio de Seguridad Pública. 

El diputado y presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, señaló que con su nombramiento, “el Presidente envía una señal clara de que lo que prometió en la campaña respecto de los temas de seguridad se va a cumplir desde el primer día”. “(Steinert) es especialista en materia de narcotráfico y crimen organizado y además, habiendo sido fiscal en la Región de Tarapacá, conoce el problema migratorio que existe en Chile”, agregó Ramírez.

Quien expresó un matiz fue la diputada de Renovación Nacional (RN) y futura senadora, Camila Flores, quien aclaró que personalmente se inclinaba más por el excarabinero y diputado electo, Enrique Bassaleti, pero que aún así, le dará “el beneficio de la duda” a Steinert. “Hay que esperar para poder hacer una crítica, una vez que asuma, un tiempo, ver cómo lo va a hacer”, manifestó Flores.

Por su parte, el senador de la Democracia Cristiana (DC) y exintegrante de la Comisión de Seguridad, Iván Flores, fue un poco más entusiasta y se sumó a quienes valoraron la llegada de Steinert al Ministerio de Seguridad.

“Me parece bien el nombre de la fiscal Steinert, porque ella ha enfrentado el crimen organizado con bastante firmeza, igual que el fiscal Carrera, de la Región de Arica y Parinacota. Necesitamos mano firme en seguridad y me parece que la actual fiscal es un buen nombre en seguridad, yo estoy de acuerdo”, insistió.

Senador Iván Flores participa de la Comisión de Seguridad Pública del Senado.
Raúl Zamora/Aton Chile.

Gabinete sin coalición y tres componentes claves

El anuncio del gabinete de José Antonio Kast se realizará este martes a las 20:30 y si no se provocan cambios durante las próximas horas, ya está claro quienes serán los ministros y ministras.

Algunos de los nombres son: Claudio Alvarado en el Ministerio del Interior, José García Ruminot en Segpres, Mara Sedini en la Segegob, Jorge Quiroz en Hacienda, Iván Poduje en Vivienda, Martín Arrau en Obras Públicas, María Paz Arzola en Educación y May Chomalí en Salud.

Durante su participación en el panel de Radioanálisis, el cientista político del Instituto Libertad, Pablo Rodríguez, aseguró que ve dos complejidades en el diseño ministerial. Por un lado, el hecho de que muchos de los nombramientos estén ligados a confianzas personales y no políticas; y por otro, el que aún no exista una coalición política que respalde al Gobierno de Kast.

“Tú estás sumando a mucha gente independiente, sí, pero también estás sumando a ciertos representantes de los partidos y la forma en que van a organizarse como coalición, eso todavía no está conversado. Hay un período de instalación que es complejo los primeros meses y que son los más activos para un gobierno, entonces ahí hay que ver cómo cristaliza una configuración de fuerzas”, comentó.

En el mismo espacio de nuestra emisora, la directora de la Fundación Nodo XXI, Camila Miranda, apuntó a que con el gabinete se confirman tres elementos del programa de Kast: la cercanía con el mundo empresarial, con la familia militar a través del nombramiento de dos abogados de Augusto Pinochet —Fernando Barros en Defensa y Fernando Rabat en Justicia— y con el conservadurismo, por medio de la designaciones del Ministerio de Educación y de la Mujer. 

Esta última cartera, sería asumida por la secretaria general del Partido Social Cristiano (PSC), Judith Marín, quien en el pasado ha señalado que dicho ministerio podría fusionarse con otras carteras. 

“Al menos esos tres componentes que quedaron muy claros en su programa presidencial, están expresados aquí en un gabinete. Quizás la distribución no fue necesariamente la de representar los posibles partidos que lo apoyen y más bien, reafirmar la orientación de un programa”, planteó Miranda.

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