Alicia, cubana que vive en España, clara sobre lo más duro de buscar vivienda en nuestro país: «En muchos casos pedían...»
El elevado coste de la vivienda en España se ha convertido en un problema que afecta a cualquiera que busque un alquiler, incluidos por supuesto aquellos que llegan desde fuera para intentar labrarse un futuro mejor. Es el caso de Alicia, una joven cubana de 22 años que llegó a España hace unos cinco meses y que comparte su experiencia en redes sociales. En un vídeo reciente publicado en YouTube, explica cómo ha sido su proceso para independizarse y, sobre todo, las dificultades para encontrar vivienda. Alicia cuenta que emigró con la idea clara de construir un futuro mejor, algo que, según reconoce, no veía posible en su país de origen. Durante los primeros meses se alojó en casa de sus tíos, lo que le permitió adaptarse, empezar a trabajar y ganar algo de estabilidad antes de vivir por su cuenta. La búsqueda de vivienda fue, sin embargo, uno de los momentos más duros. Junto a su pareja dedicó casi dos meses a buscar alquiler, empezando por habitaciones, que en teoría eran la opción más asequible. La realidad fue otra: muchas solo admitían a una persona y los precios oscilaban entre los 350 y los 700 euros, incluso por espacios pequeños y compartidos, especialmente en zonas turísticas. Al hacer números, comprobaron que una habitación para dos podía superar fácilmente los 500 euros al sumar gastos, lo que les llevó a plantearse un estudio. Tampoco fue sencillo. Los precios rara vez bajaban de los 700 euros y en muchos casos alcanzaban los 1.000. Tras semanas de visitas y gestiones, lograron encontrar un estudio muy reducido, con todo concentrado en un único espacio. El contrato exigió nóminas, contrato laboral y una fianza, requisitos que Alicia reconoce que suponen una barrera para muchos recién llegados. Finalmente, alquilaron el estudio por 550 euros al mes, sin gastos incluidos.