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Un correo revela que Ribera Salud reutilizó hasta diez veces catéteres de un solo uso

La jefa de auditoría admite en un mail del 6 de octubre que este material sanitario se esterilizaba en el hospital público que gestiona esta empresa en Elche, aunque está prohibido por el riesgo de infección. Instaba al hospital de Torrejón, público de gestión privada, a hacer lo mismo "lo antes posible" para ahorrar

Órdenes escritas y datos de lista de espera muestran cómo el Hospital de Torrejón priorizaba las operaciones de los pacientes más rentables

El 6 de octubre de 2025, la jefa de auditoría de la empresa Ribera Salud envió un correo a los jefes del hospital público que gestiona en la localidad madrileña de Torrejón con una orden muy clara: debían reutilizar catéteres de electrofisiología, material que es de un solo uso, para ahorrar dinero. Y cuanto antes, como ya estaban haciendo en el hospital público del Vinalopó, que da servicio al área de salud Elche-Crevillent (Alicante), también gestionado por Ribera Salud. Es el último centro hospitalario que les queda concesionado en la Comunitat Valenciana tras la reversión que llevó a cabo el Botànic.

Ambos hospitales son públicos de gestión privada, dan servicio a un área de unos 150.000 habitantes y están íntegramente gestionados por esta empresa, desde los administrativos a los quirófanos, a cambio de un canon que le pagan la Comunidad de Madrid y la Generalitat Valenciana.

“Como quedamos la semana pasada, os indicamos en qué condiciones se está procediendo a reutilizar catéteres esterilizados en procedimientos de electrofisiología” en Vinalopó, decía esta directiva.

El catéter es un tubo fino que se introduce en las venas para llegar al corazón y tratar, por ejemplo, arritmias, explican varios expertos clínicos a elDiario.es. Se trata de productos de un solo uso, no reutilizables por el riesgo de infección, y por eso en su etiquetado aparece el número 2 tachado. Lo único que se podría hacer con ellos es reprocesarlos, un procedimiento tecnológico específico que requiere enviar el material a una empresa externa especializada, explican desde la Agencia Española del Medicamento. Con la ley en la mano, ese reprocesamiento no se puede hacer dentro del hospital y mucho menos sustituirlo por una simple esterilización.

El mail enviado con órdenes de reutilizar catéteres de un solo uso.

De hecho, según confirman fuentes de la Conselleria de Sanidad de la Generalitat Valenciana, “en los hospitales públicos sólo se utilizan catéteres de un solo uso en proyectos de electrofisiología”, es decir, la esterilización que ha hecho Vinalopó está prohibida. Trabajadores de enfermería de hospitales de referencia como Arnau de Vilanova o comarcales como Requena explican que los catéteres son elementos de extrema sensibilidad. “Los auxiliares de enfermería o los enfermeros no tienen formación para realizar estos trabajos ante el riesgo para la salud de las personas”, argumentan. Además del riesgo de infección por virus o bacterias, cuando se usa un catéter más de una vez las propiedades del producto cambian, como la maniobrabilidad o la forma, relatan fuentes sanitarias que los utilizan.

La experta financiera de Ribera Salud que firma el correo –y que fue contactada por teléfono por elDiario.es, aunque que colgó al escuchar que era una llamada periodística y no ha respondido los mensajes– puso en el mail algunos datos para que quedara claro el objetivo de la reutilización de material. Torrejón estaba gastando demasiado en comparación con Vinalopó: “La media de catéteres por procedimiento en Torrejón es de 2,02 vs 0,59 en Vinalopó (ahorro potencialmente evitable superior a los 160.000 euros)”, dice esta empleada de un grupo que facturó 808 millones en 2023, los últimos datos mercantiles publicados.

Contrario a la ley

Esta directiva de la empresa Ribera Salud admite en el correo que en el hospital del Vinalopó se ha hecho justo lo contrario a lo que establece el Real Decreto 192/2023 y el Reglamento Europeo 2917/745: “Cada catéter se reutiliza normalmente 10 veces”, explica a la jefa de Enfermería de Torrejón y a su director médico de entonces. Además, relata cómo llevar las cuentas de este sistema fuera del circuito legal: “Supervisión de Enfermería tiene un Excel con el control de usos para desecharlos una vez alcanzada esta cifra”. Y puntualiza: “Obviamente, si antes se observa que el catéter no está en óptimas condiciones de uso, se desecha antes”. Es decir, no se atiende a las instrucciones del fabricante del catéter ni a la ley, sino a la mera observación ocular en intervenciones cardíacas de precisión.

Justo cuando elDiario.es planteó la situación de Vinalopó a la Conselleria de Sanidad el pasado jueves para intentar conocer el alcance de estas prácticas, y alertada por la gravedad de la situación, se envió una inspección sorpresa a las 8 de la mañana del viernes. “Los inspectores se han personado en varios departamentos del centro y no han detectado que hoy se esté reutilizando material de ese tipo”, aseguran fuentes de la Conselleria. Esto no significa que no se hiciera en el momento que se envió el correo interno, que es muy claro sobre las prácticas que se impulsaban en el centro.

Fuentes de Ribera Salud han alegado a preguntas de elDiario.es que la inspección de la Conselleria de Sanidad “ha evidenciado que no se reesteriliza material fungible”. “En el Hospital Universitario del Vinalopó no se está reutilizando material de un solo uso”, han asegurado. Avisados entonces de que existe un correo interno que contradice su declaración, las mismas fuentes de la empresa han manifestado: “Te puedo evidenciar lo que dice la inspección oficial de Sanidad de hoy mismo. Lo que dice el documento que tú tienes, no sé si ha podido ser manipulado. Ya ocurrió con el tema de los audios”.

Los polémicos audios

Con “el tema de los audios” se refieren a la grabación de la reunión del 25 de septiembre en la que el CEO de Ribera Salud, Pablo Gallart, expuso a directivos de Torrejón la necesidad de “adecuar la prestación del servicio” a la financiación que les aportaba la Comunidad de Madrid: necesitaban gastar menos para ganar más y pensar en la rentabilidad en los procesos sanitarios. Puso como ejemplo aumentar las listas de espera, como revelaron esos polémicos audios adelantados por El País. Aunque se acusó al medio de manipulación, la posterior publicación del contenido completo de los mismos apuntalaba la misma idea de búsqueda de rentabilidad.

Ribera Salud se considera objeto de “una fuerte campaña de desprestigio”, ha dicho a elDiario.es. “Se ha cuestionado de manera injusta e infundada la ética profesional de sus profesionales, con informaciones que emanan de filtraciones malintencionadas sobre información interna de la empresa, en ocasiones manipuladas y siempre sacadas de contexto. Ribera es plenamente consciente del origen y el objetivo de estas filtraciones y, en este sentido, se están implantando las medidas oportunas de acuerdo con una robusta estrategia de defensa legal, con el objetivo de defender su honor y su reputación”, han añadido desde el departamento.

Dentro de la propia empresa, varios directivos de Torrejón denunciaron en octubre en el canal interno que se había hecho un “plan de contingencia” para cumplir las órdenes que el CEO Pablo Gallart transmitió en septiembre y que se estaban imponiendo medidas que consideraban ilegales y poco éticas. Entre ellas, priorizar a pacientes rentables en listas de espera quirúrgicas o “atender a pacientes del área pero no realizar sus cirugías”. También denunciaron por esa vía interna que se les había ordenado “reesterilizar material de un solo uso (”single use“), práctica expresamente prohibida por las fichas técnicas de producto y la normativa vigente”, como ha podido comprobar elDiario.es con documentación. Los cuatro directivos que alertaron de estas irregularidades fueron despedidos ese mismo mes.

El caso Torrejón

Tampoco encontró irregularidades la Comunidad de Madrid cuando saltó el escándalo de Torrejón en diciembre tras publicarse los audios. Sanidad envió entonces inspectores y elaboró dos informes en los que concluyó que el servicio sanitario se estaba prestando correctamente: “No existe evidencia que indique reutilización de productos sanitarios de un solo uso”, decía uno de esos informes. La propia Isabel Díaz Ayuso habló de ello en una comparecencia el día de la Constitución ante los medios, aunque no negó tajantemente la práctica de la esterilización, sino que dijo que “si se ha reutilizado material, es negligencia de enfermeros y del profesional sanitario del hospital, y eso no lo voy a asumir”.

El Hospital de Torrejón ha contestado a las preguntas de elDiario.es que “nunca se ha reutilizado material sanitario de un solo uso”, lo que significaría que las órdenes de esta directiva financiera nunca se llegaron a aplicar, según estas fuentes, aunque se dieran. Preguntada, Sanidad de la Comunidad de Madrid se mantiene en que “todo está ajustado a un procedimiento legal”. Tampoco la jefa de Enfermería de Torrejón ha contestado a elDiario.es sobre si la orden que revela de manera clara este correo se puso en marcha en el hospital madrileño.

elDiario.es ha contactado al grupo sanitario francés Vivalto Santé, que compró Ribera Salud en 2022, para saber si las órdenes de reutilizar catéteres en Vinalopó y Torrejón partieron de la matriz. El gigante hospitalario se ha remitido a la empresa española para aclarar el asunto.

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