Marina Sandoval, periodista de Antena 3, a bordo del Iryo Madrid-Barcelona: «Los pasajeros subían al tren pensando qué podría pasar en el trayecto»
Días intensos de debate, preocupación y miedo tras el accidente ferroviario ocurrido en Adamuz . En las últimas 24 horas está en el punto de mira otra línea de alta velocidad, la que conecta Madrid con Barcelona. Adif habría ordenado de manera interna bajar la velocidad máxima permitida en un tramo determinado a 160 kilómetros por hora y algunos expertos refieren que esto es fruto de la tensión que se vive en estos momentos. Se investigan la causa del siniestro del pasado domingo y todas las medidas de precaución son pocas hasta que se esclarezca qué causó tan grave incidente. Para conocer de primera mano cómo están viviendo los ciudadanos de a pie esta situación y de qué manera se vuelven a montar en tren cuando es un acto que la mayoría realiza por necesidad, la periodista Marina Sandoval , del equipo de ' Y Ahora Sonsoles ' (Antena 3), se ha subido a uno de los trenes Iryo que hace el trayecto Madrid-Barcelona . Ha resumido el trayecto con «tres incidencias», varios obstáculos a los que los viajeros han ido haciendo frente con cierta »preocupación» hasta que han llegado finalmente a la estación de Sants, en la capital catalana, con media hora de retraso. «Se supone que estaríamos a las 11 y hemos bajado del vagón a las 11.27 aproximadamente», ha apuntado la reportera. Sobre el viaje, ella ha puesto el foco tanto en ese retraso como en las dos paradas que han tenido que hacer. Al llegar al destino, nuevo contratiempo: «Los tornos de acceso a Rodalies estaban cerrados. Mucha paciencia para llegar a tiempo al destino, la verdad». Ha compartido las sensaciones que le han transmitido los pasajeros: «Hemos hablado con algunos que congen esta línea o alguna similar en esta franja horaria y todos coincidían. No había un estado de nerviosismo como tal pero sí nos transmitían cierta preocupación, tensión. Se subían al tren pensando 'no sabemos qué es lo que puede pasar en este trayecto». Marina Sandoval ha destacado que en el tramo hacia Zaragoza se acababa de levantar la restricción que limitaba la velocidad a 160 km/h , «pero justo antes de llegar el tren se ha parado, debieron encontrar algún problema en la vía que hemos permanecido unos minutos detenidos». Al llegar a Barcelona han sabido que «varios maquinistas querían que se redujera la velocidad». Respecto a esta, ha afirmado que al rondar los 300 kilómetros por hora ha habido un ligero movimiento, «pero nada preocupante, ha sido más la incertidumbre». Antonio Martín, experto ferroviario que estaba en plató con Sonsoles Ónega , ha sido contundente: «Me tranquiliza que se hayan bajado las velocidades en los tramos más conflictivos. Hoy es más seguro viajar que ayer. Si se llega media hora tarde no pasa nada, pero la tranquilidad que esta bajada de máximas genera va a impedir otras incidencias».