Un 64% de los castellano y leoneses se declara lector, por debajo de la media pero más que en 2020
Un 63,9 por ciento de la población de Castilla y León leyó libros de forma habitual en su tiempo libre durante este pasado año, 2,3 puntos por debajo de la media nacional, que llega al 66,2 por ciento. Sin embargo, también son 2,2 puntos más que en 2020, cuando se quedó en el 61,7 por ciento, según el Barómetro de Hábitos de Lectura 2025 que ha elaborado la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE). Según este estudio, la lectura continua su crecimiento como actividad de ocio en España, con un incremento de 0,7 puntos porcentuales a nivel nacional en la población que dice leer libros en su tiempo libre con respecto a los datos de 2024, el 65,5 por ciento, que ya era el mejor dato desde que hay registros. El estudio ha sido realizado por Conecta mediante una encuesta a 4.800 personas y cuenta con el patrocinio de Cedro y la colaboración del Ministerio de Cultura. Por comunidades autónomas, sólo cinco se sitúan por encima de la media: Madrid, País Vasco, con 70,1 por ciento; Cataluña, con 69,5 por ciento; Navarra, con 68,5 por ciento, y La Rioja, con 68,0 por ciento, recoge Ep. Ahora bien, en Castilla y León, si al dato de lectores en tiempo libre se suman aquellos que leen solo por trabajo y estudios, el porcentaje de población que dice leer alcanza el 69,8 por ciento. Si, además, se incluye a los lectores que admiten que solo leen cómic este porcentaje se incrementa hasta el 71,2 por ciento. De hecho, la lectura de cómic ha aumentado un 38 por ciento desde 2020 y ahora un 14,3 por ciento de los españoles lee en este formato. Pese a ello, sigue existiendo un tercio de la población -un 33,8 por ciento- que confiesa que no lee nunca o casi nunca en su tiempo libre. El estudio detalla que las razones para explicar por qué no leen o no lo hacen con mayor frecuencia es, mayoritariamente, la falta de tiempo en el 42 por ciento de los casos, especialmente entre las mujeres de edades comprendidas entre los 25 y los 65 años. Le siguen las personas que prefieren emplear su tiempo en otros entretenimientos -32,6 por ciento- o, directamente, los que no tienen interés por la lectura, que representan el 20 por ciento. En ambos casos, estos dos argumentos son señalados mayoritariamente por hombres jóvenes. Y es que el perfil lector que dibuja el barómetro vuelve a ser «mujeres jóvenes con estudios universitarios que viven en ámbito urbano», aunque en ambos casos han subido en 2025. Así, un 72,3 por ciento de las mujeres leen, lo que supone un aumento de 0,6 puntos porcentuales con respecto a 2024. Mientras, los hombres que leen no llegan al 60 por ciento, aunque hay un crecimiento porcentual de 0,8 puntos respecto a 2024. También se mantienen datos parecidos al anterior ejercicio en cuanto a la edad, y se sigue rompiendo «el falso mito» de que los jóvenes no leen, porque el tramo de población entre 14 y 24 años es el que registra un mayor índice de lectores. En cualquier caso, en 2025 el mayor crecimiento se ha dado en la población mayor de 65 años, que ha experimentado un repunte. Este segmento se declara lector en tiempo libre y llega al 58 por ciento, lo que supone 2,4 puntos porcentuales más que en 2024 y 13 puntos más que en 2017.