Del 'padel leg' a la rodilla: las lesiones más frecuentes en el pádel y cómo prevenirlas
El pádel se ha consolidado como uno de los deportes con mayor crecimiento en los últimos años, tanto en el ámbito profesional como en el amateur. Sin embargo, este auge también ha ido acompañado de un incremento de las lesiones asociadas a su práctica. Así, tal y como explica el doctor Ángel Ruiz Cotorro, director de la Clínica Tenis Teknon del Grupo Quirónsalud , conocer el patrón lesional del pádel es clave para prevenir problemas físicos y alargar la vida deportiva de los jugadores. Precisamente, Quirónsalud será Proveedor Oficial de los Servicios Médicos de la Generali Hexagon Cup de pádel , que tendrá lugar en la Caja Mágica de Madrid entre el 28 de enero y el 1 de febrero. Según indica este experto, los datos correspondientes a los dos últimos años en competición de élite muestran que la sobrecarga es el principal mecanismo de lesión, con un total de 987 lesiones registradas; de ellas, precisa que dos tercios son lesiones musculares (66,7 %), seguidas a gran distancia por las lesiones tendinosas (6,6 %). En cuanto a la localización, apunta que el miembro inferior es la región más afectada (42 %), especialmente por el elevado número de desplazamientos cortos, por los cambios de dirección, y por las frenadas bruscas que exige este deporte. Le siguen las lesiones de columna vertebral (20 %), relacionadas con los giros repetidos y con las posiciones forzadas; mientras que el hombro representa un porcentaje menor en el pádel de élite (2,7 %), probablemente gracias a una mejor técnica y preparación física. En el pádel amateur, sin embargo, el perfil lesional es distinto, según prosigue el doctor Ruiz Cotorro. «Predominan las lesiones derivadas de la sobrecarga mecánica y del déficit de control neuromuscular; siendo especialmente frecuentes la epicondilalgia del codo y la tendinopatía aquílea, así como las lesiones del manguito rotador en el hombro. También son habituales las afectaciones ligamentosas y articulares de rodilla y tobillo», aclara. En menor medida, según prosigue, se observan también contusiones por caídas o impactos contra el suelo o las paredes de la pista; así como lesiones oculares causadas por traumatismos directos o indirectos, recordando que, más allá del nivel de juego, el pádel es un deporte que exige preparación, técnica, y prevención para evitar lesiones. No obstante, el director de la Clínica Tenis Teknon del Grupo Quirónsalud reconoce que en el padel la lesión que más frecuentemente se aprecia es el ' padel leg ', una lesión miofascial del tríceps sural, secundaria a un mecanismo excéntrico durante la arrancada explosiva o cambio brusco de ritmo desde parado durante el juego, que también es habitual en el mundo del tenis. «Es una lesión muscular por mecanismo indirecto, caracterizada por un dolor súbito, intenso, e invalidante en la cara interna de la pierna; y que aparece típicamente durante el arranque, o ante un cambio brusco de ritmo, obligando al apoyo monopodal inmediato, y a la interrupción de la actividad. Clínicamente el cuadro se asocia también a una cojera marcada, y a tumefacción progresiva», detalla el doctor Ruiz Cotorro. Pero también destaca que en el pádel suelen ser frecuentes las roturas fibrilares, que afectan aproximadamente a entre el 5 % y el 50 % del volumen muscular o del área afectada, con edema asociado generalmente. Por otro lado, este experto de Quirónsalud indica sobre las lesiones de rodilla, también frecuentes en el pádel, que la distribución y el tipo de lesiones dependen de la edad del jugador, de su sexo, de su nivel deportivo, de su condición física, y del sexo: «En jugadores jóvenes con un nivel medio–bueno predominan las lesiones del tendón rotuliano, habitualmente en forma de tendinopatía rotuliana, relacionadas con gestos repetidos de aceleración, de frenada, y de salto; así como con cargas excéntricas elevadas sobre el aparato extensor de la rodilla». Mientras, apunta que en jugadores con menor nivel deportivo y peor condición física es más frecuente la afectación articular de la rodilla , con predominio de las lesiones meniscales, y de las lesiones ligamentarias intraarticulares, asociadas a déficits de control neuromuscular, a estabilidad dinámica, y a una mala absorción de cargas durante los cambios de dirección. Pero es que el doctor Ruíz Cotorro alerta igualmente de que en el sexo femenino, se observa una mayor incidencia del síndrome femoropatelar, caracterizado por dolor anterior de rodilla, y relacionado con alteraciones biomecánicas del aparato extensor, con un mayor valgo dinámico de rodilla, y con desequilibrios de fuerza y de control en la musculatura de cadera y del muslo. A su vez, el director de la Clínica Tenis Teknon del Grupo Quirónsalud hace mención de otras lesiones frecuentes en los jugadores de pádel, que incluyen las tendinopatías del codo, del hombro y del tendón de Aquiles, así como la afectación de la columna lumbar, generalmente en forma de dolor lumbar mecánico por sobrecarga. Con todo ello, el doctor Ruíz Cotorro apunta las principales recomendaciones a seguir entre los jugadores de pádel para evitar lesiones: 1. No olvidar el calentamiento y las rutinas previas a la práctica deportiva: el calentamiento debería incluir : 10–15 minutos de trabajo aeróbico suave, habitualmente en bicicleta o en carrera continua de baja intensidad; rutinas de movilidad articular de las principales articulaciones implicadas en el gesto deportivo (tobillo, rodilla, cadera, columna, hombro, codo y muñeca); ejercicios de activación muscular, con especial énfasis en la musculatura estabilizadora y de control motor. 2. Igualmente, deben seguirse rutinas de movilidad articular de las principales articulaciones implicadas en el gesto deportivo (tobillo, rodilla, cadera, columna, hombro, codo y muñeca). 3. Además, de ejercicios de activación muscular , con especial énfasis en la musculatura estabilizadora y de control motor. 4. En cuanto al uso de ortesis (rodilleras, muñequeras, u otros soportes), su indicación debe ser individualizada; no se recomienda su utilización de forma generalizada o preventiva. 5. En cuanto a las rutinas posteriores al partido o al entrenamiento, no se recomienda realizar los estiramientos de forma inmediata tras finalizar la actividad; en su lugar, se aconseja un protocolo de recuperación progresiva. 6. Se recomienda una ducha y esperar a que el organismo entre en una fase de relajación general ; es en este momento cuando deben realizarse las rutinas de estiramientos, siempre de forma suave, controlada, y mantenida, sin rebotes, ni maniobras forzadas. «El objetivo de estos estiramientos no es ganar rango articular, sino favorecer la relajación de las estructuras musculares implicadas, evitando añadir microdaño muscular adicional al ya generado por el propio esfuerzo del partido o del entrenamiento», concluye el doctor Ángel Ruiz Cotorro, director de la Clínica Tenis Teknon del Grupo Quirónsalud.