Condenado a 36 años de cárcel el autor del crimen de Morata de Tajuña, que mató a tres hermanos a golpes
Dilawar Hussein F. C., el autor del conocido como triple crimen de Morata de Tajuña , ha sido sentenciado a 36 años de cárcel por los tres homicidios ocurridos el 17 de diciembre de 2023 en la vivienda de las víctimas. Se le considera autor de las muertes (12 años por cada una), con la atenuante de alteración psíquica. El máximo que contempla el Código Penal español por este delito es de 15 años. El fallo recoge la misma condena que solicitaba la Fiscalía, aunque ya ha sido recurrido ante el Tribunal Superior de Justicia regional (TSJM) por el reo. La sentencia, a la que ha tenido acceso ABC, fue redactada el pasado 5 de noviembre por la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Madrid, tras el veredicto de culpabilidad emitido el 30 de octubre por el tribunal popular que juzgó el caso. A Dilawar aún le queda pendiente dar cuentas por otro crimen, el de su compañero de celda en la cárcel de Estremera, al que mató a golpes con una pesa semanas después de ingresar en prisión provisional por el caso de Morata. En el juicio, el paquistaní admitió que asesinó con una barra de hierro a los tres hermanos Gutiérrez Ayuso, manifestando que escuchó «voces en su cabeza» que le llevaron «ahí» y que ve «fantasmas». El móvil del crimen fue la deuda que tenían las hermanas con el acusado, a quien debían 60.000 euros. Amelia y Ángeles habían sido víctimas de una 'estafa amorosa' a manos de unos supuestos militares americanos destinados en Afganistán, a los que mandaban dinero desde el locutorio que regentaba Dilawar, a quien conocían de haberle alquilado una habitación en su casa. En sede policial, el acusado manifestó a los investigadores que les mató con una barra de hierro que había en el domicilio y que volvió a los días para tratar de quemar los cuerpos. De ahí, a que los agentes hallaran en la inspección ocular dos huellas de pisadas distintas en el escenario del crimen. Además, aseguró que estaba «loco». Los hechos se produjeron el 17 de diciembre de 2023. Ese día, Dilawar llevaba tres meses con una orden de alejamiento respecto de una de las hermanas. Se la había impuesto un juez de Alcalá de Henares tras varias denuncias por amenazas y acoso. Fueron los vecinos quienes dieron la voz de alarma cuando a mediados de enero de 2024 alertaron a las autoridades de que llevaban semanas sin ver a las víctimas. Entonces denunciaron su desaparición. En ese momento, agentes de la Guardia Civil hallaron los cadáveres dentro de su casa. Estaban quemados y apilados. El hallazgo se produjo alrededor del 19 o 20 de enero, y la detención del agresor se efectuó el 22 de ese mismo mes, decretándose su ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza tras confesar el crimen. El acusado tenía disminuidas sus capacidades intelectivo-volitivas de forma leve en el momento de los hechos, habida cuenta de que presenta un trastorno de personalidad en donde predominan los rasgos paranoides, observado junto una carga progresiva de frustración vivencial situacional.