Por qué los gatos se frotan contra las personas y cuándo ese gesto amerita atención
Que un gato se frote contra las piernas, la mano o la ropa de una persona no responde al azar. Este comportamiento forma parte del lenguaje felino y combina marcaje con feromonas, interacción social y búsqueda de seguridad en el entorno. En la mayoría de los casos se trata de una señal positiva, aunque en situaciones puntuales puede advertir un problema de salud o de estrés.
Una conducta clave en la comunicación felina
En los gatos el olfato cumple un rol central. Cuando se restriegan contra una persona, utilizan glándulas ubicadas en las mejillas, el mentón, la cabeza y la base de la cola. Al hacerlo, transfieren su olor y refuerzan la sensación de familiaridad.
Desde la medicina veterinaria se explica que este gesto cumple varias funciones. Permite marcar con feromonas, expresar un saludo cuando el entorno resulta seguro y integrar a la persona en su grupo social mediante la mezcla de olores. En otros casos, el gato busca atención, alimento o juego.
Un indicador relevante es el lenguaje corporal. Si el animal se acerca de forma voluntaria, mantiene el cuerpo relajado y lleva la cola erguida, el frotamiento suele indicar confianza y bienestar.
Por qué muchos gatos se frotan contra las piernas
Las piernas representan una superficie accesible durante el desplazamiento humano. El gato las utiliza para dejar su olor sin invadir de forma directa. También puede rodearlas como una forma de guía, por ejemplo hacia la cocina o el comedero.
En algunos casos, el animal se cruza delante de la persona mientras camina. Este gesto busca detenerla y captar su atención, sin recurrir a conductas más invasivas.
El frotamiento contra objetos del hogar
Cuando un gato se restriega contra muebles, esquinas, mochilas o marcos de puertas, el objetivo es similar. El animal refuerza su olor en el espacio y construye un entorno predecible, lo que incrementa su sensación de seguridad.
Esta conducta suele intensificarse después de limpiar, ventilar o mover muebles. También aparece cuando ingresan olores nuevos al hogar, como visitas, ropa de la calle u otros animales.
Cuándo este comportamiento puede ser una señal de alerta
El frotamiento resulta normal en la mayoría de los casos. Sin embargo, conviene observar si aparece junto a otros signos. El rascado excesivo en cara o cuello o la pérdida de pelo pueden asociarse con alergias, parásitos o dermatitis.
Si el gato se restriega de forma compulsiva contra el piso o los muebles, el origen puede relacionarse con estrés, ansiedad o dolor físico. Otro signo de atención surge cuando el comportamiento se acompaña de maullidos intensos, inquietud y dificultad para calmarse.
También merece seguimiento un cambio brusco de conducta, sobre todo si el animal nunca realizó este gesto y comienza a hacerlo de manera constante. En estos casos se recomienda revisar la rutina, el ambiente y el estado de salud.
Ante la presencia de lesiones, irritación o conductas repetitivas intensas, la consulta veterinaria permite descartar causas médicas y orientar un manejo adecuado.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.