World News

Alta tensión en la postemporada

A un solo golpe de dar la estocada final a los Gallos espirituanos en esta postemporada se han colocado los imponentes Cocodrilos de Matanzas, quienes, ni cortos ni perezosos, y con una ofensiva despiadada, se perfilan con un cierto favoritismo para estar en la discusión del título nacional.

Aunque todavía queda camino por recorrer hasta esa instancia, en los cuartos de final el conjunto yumurino ha sido implacable, sin darles el menor chance de éxito a los Gallos. Este sábado volvieron a sonreír por tercera ocasión consecutiva (7-3), y se han puesto a solo un juego de llegar a la instancia semifinal.

La víspera, los muchachos de la Atenas de Cuba no contaron en la alineación con los servicios de su mejor hombre, Yurisbel Gracial, pero, aún así, otros jugadores como José Noroña (3-2, 2B 1) y Juan Miguel Martínez (3-2, 2B 1, CI 2) asumieron el liderazgo ofensivo de su equipo, en el estadio José Antonio Huelga.

El talentoso lanzador Silvio Iturralde, en función de relevo, alcanzó su éxito 11 de la campaña, frente a apenas dos descalabros. Solo él y el serpentinero de los Leñadores, Yosmel Garcés, han sobrepasado el listón de los diez triunfos en la campaña.

Hoy pudiera concretarse la primera barrida de la actual postemporada y mientras los matanceros buscan ese paso, en otros parques la cosa pinta más cerrada. Por ejemplo, en el emblemático Estadio Latinoamericano, los Huracanes de Mayabeque aseguraron este sábado, además de la victoria ante los Leones de (7-4) y de empatar la serie, retornar a sus predios para definir quién se lleva el gato al agua.

El tercer episodio fue definitorio para los Huracanes, un peso en toneladas encima de los capitalinos, del cual no pudieron deshacerse en el marcador. En ese capítulo los mayabequenses pisaron la goma en cinco ocasiones y, ya con esa diferencia, hubiese bastado.

Un factor clave fue la tendencia al descontrol que mostró, justo en el tercer inning, el diestro de los Leones Andy Vargas, a quien, finalmente, se le anotó el descalabro. Igual de inestable resultó la apertura por los Huracanes de Albert Valladares, pero la diferencia estuvo en el relevo, cuando Osniel Basulto caminó cinco entradas, en las que no permitió anotaciones.

El desquite de los Cazadores de Artemisa con los Cachorros holguineros ha sido serio. Luego de caer en el primer encuentro de la postemporada, los muchachos que dirige Yulieski González han hilvanado dos triunfos importantes.

El último (10-0) por la vía de la superioridad en siete capítulos despertó una locura en el graderío local, y hay quienes piensan que todo puede terminarse en Artemisa. Pero… ¿quién puede afirmar eso realmente? Yo no me atrevo.

A los Cachorros, que se ganaron estar en la postemporada gracias a su destacada serie, les queda vida. Van ahora por la mitad del trayecto. Eso sí, los inspirados artemiseños, con una labor monticular de altos quilates del joven de 22 años Brander Guevara (guarden ese nombre), dieron un golpe de autoridad sobre la mesa.

Brander, líder en ponches en la actual campaña, les propinó en seis capítulos nada menos que ocho ponches a los Cachorros. Pero su labor fue más allá: no permitió anotaciones, le pegaron dos indiscutibles y regaló apenas una base por bolas. 

Esa tremenda labor monticular contó con un respaldo ofensivo demoledor, a lo grande, destacándose, sobre todo, la jornada perfecta que tuvo Dayán García (3-3, CI 4).

Otro que tomó desquite, aunque fuera de sus dominios, en el estadio Augusto César Sandino fueron los actuales monarcas nacionales, los Leñadores tuneros, quienes dispusieron de los inspirados Leopardos de Villa Clara con pizarra de (6-2).

Sin los hermanos Baldoquín en la alineación, pero sí con los experimentados Alarcón, Las Tunas resultó indomable en esta ocasión, con Yosvani y Henry Quintero desapareciendo una pelota cada uno de los predios naranjas.

En cambio, la dupla ganadora desde el box, encabezada por Rubén Rodríguez y Keniel Ferraz, resultó casi indescifrable para los villaclareños, que conectaron siete indiscutibles en todo el choque.

Las Tunas, sin embargo, está obligado a repetir, como mínimo, otro triunfo en el Sandino, si quiere que este pareo regrese a su bosque encantado. Mientras, nos vemos en el estadio.

Читайте на сайте