Maserati celebra un siglo de historia en el hielo de St Moritz
Bajo el majestuoso telón de fondo de los Alpes suizos, Maserati se prepara para protagonizar una de las citas más glamurosas del calendario automovilístico internacional en el «I.C.E. St. Moritz». Los próximos 30 y 31 de enero, el famoso lago congelado de la Engadina se convertirá en el escenario donde la firma de Módena desplegará toda su elegancia y potencia, marcando un momento clave en el que han denominado el «Año del Tridente». Esta edición no es una más, sino el epicentro de las celebraciones por el centenario de su icónico emblema, inspirado en la Fuente de Neptuno de Bolonia, y los cien años de su debut oficial en la competición con el legendario Maserati Tipo 26. La gran novedad de este encuentro será el estreno mundial de una nueva creación del programa Maserati Fuoriserie. Esta división de personalización, que representa la cúspide del lujo italiano a medida, presentará un modelo que encarna la visión de futuro de la marca sin perder de vista su ADN artesanal . Junto a esta primicia, el I.C.E. Village exhibirá una flota que quita el aliento, incluyendo los vanguardistas MCPURA en sus versiones Coupé y Cielo, el radical GT2 Stradale y las exclusivas ediciones «One-Off» Meccanica Lirica del GranTurismo y GranCabrio, que demuestran la capacidad técnica y estética de la ingeniería italiana actual. Sin embargo, The I.C.E. (International Concours of Elegance) es mucho más que una exhibición estática. El evento se distingue por su formato dinámico poco convencional donde, a diferencia de otros certámenes de elegancia, los vehículos no solo se contemplan, sino que se conducen sobre la superficie helada del lago. Los asistentes podrán disfrutar de experiencias inmersivas donde los modelos de alto rendimiento de la gama actual demostrarán su agilidad en condiciones extremas, creando una coreografía mecánica de rara belleza frente al paisaje alpino. El respeto por la herencia histórica también tendrá su espacio dedicado en el concurso de elegancia, donde Maserati ha seleccionado dos piezas fundamentales de su museo: un 300S y un 4CLT. Estos modelos clásicos, que en su día dominaron los circuitos, servirán como puente entre el pasado glorioso de la marca y su presente tecnológico. La participación en St. Moritz refuerza además el reciente lanzamiento del programa BOTTEGAFUORISERIE, consolidando la estrategia de la marca de ofrecer experiencias de personalización memorables en lugares emblemáticos de todo el mundo. Cien años después de que el primer Tridente apareciera en el capó de un coche de carreras en la Targa Florio , Maserati regresa al hielo para demostrar que su leyenda sigue tan viva como el primer día. Entre motores rugiendo sobre la nieve y la sofisticación propia de la Engadina, la firma de Módena reafirma su posición como símbolo global del lujo «Made in Italy», combinando la audacia de su carácter deportivo con una visión de futuro que sigue marcando el paso en la industria del automóvil de alta gama.