Sexo, mentiras y cintas de Ovidio: desmontando mitos de la antigua Roma
Élites riquísimas sufragaban anfiteatros, acueductos, todo un aparato arquitectónico deslumbrante e inútil en el que, para nosotros, los turistas, se resume la civilización romana. ¿Por qué inútil? Porque los acueductos apenas servían para alimentar algunas fuentes y los baños públicos. Es un gasto gigantesco, comparable al que se hacía en la Edad Media con las catedrales. Cinco o seis millones de hombres y de mujeres eran libres y ciudadanos. También había un millón o dos de esclavos. Los potentados se rodeaban de tipos de confianza a los que sobornaban. Constituían auténticas mafias. El capo mafioso antiguo mantenía una relación personal con cada uno de sus clientes: componían su gran familia… ¿Para qué servía esa trama? Para jalear al gran personaje,... Ver Más