El protegido de la Reina que fue espía de Stalin... y de Hitler
En 1964, el propio Blunt se lo confesó en privado a los servicios secretos británicos, y en 1979 Margaret Thatcher lo confirmó en público, pero hasta que murió, en 1983, no hubo más condena para este topo que perder el título de sir al final de sus días. De hecho, Blunt es uno de los espías más inquietantes del siglo XX y el tropezón más humillante de la Inteligencia británica. Pero, además, entre sus hazañas tiene en su haber ser nada menos que el reclutador de los llamados Cinco de Cambridge, los famosos espías captados en esa universidad por la KGB y a los que John le Carré inmortalizó en su novela Calderero, sastre, soldado, espía y en otras. Y... Ver Más