El inicio del franquismo y el destino de los españoles exiliados tras la guerra, contado por Arturo Pérez-Reverte
Cuando un papa, Pío XII en este caso, llama a un país « nación elegida por Dios, baluarte inexpugnable de la fe católica », está claro que quien gobierna ese país va a estar un rato largo gobernándolo. Nadie tuvo nunca un olfato más fino que el Vaticano, y más en aquel 1939, con la Segunda Guerra Mundial a punto de nieve. Lo de Franco y España estaba claro. El general que menos se había comprometido con el golpe a la República y que sin embargo acabó haciéndose con el poder absoluto, el frío militar que había dirigido con crueldad, sin complejos ni prisas, la metódica carnicería de la guerra civil, iba a durar un rato largo. Quien no viera... Ver Más