World News

Ineficiencia, y con mentira

Rigoberto Ortega González (Calle 139 sin número, Carretera Central, Kilómetro 111, Gelpi, Matanzas) relata que el pasado 23 de enero, después de estar afectado el servicio eléctrico allí por 37 horas, se lo restablecieron a las 18 y 40, y a las 19 horas se disparó el «caballito».

Refiere que inmediatamente lo informaron  a la Empresa Eléctrica de Matanzas y les  comunicaron que el número de reporte  era el 2431. Pero al ver  que las horas transcurrían, el servicio estaba restablecido de nuevo y ellos allí no lo tenían, comenzaron a llamar a la Empresa Eléctrica.

Y las respuestas eran varias: Que ya estaba reportado, Que el  carro estaba en camino. Que había que esperar a que restablecieran de nuevo el servicio para realizar el trabajo…

«En fin, manifiesta, varias respuestas pero ninguna solución. El 25 de enero, a la 1 y 30 de la madrugada llamé de nuevo y las mismas respuestas. Volví a llamar a las 3 y 30 de la madrugada, y las mismas respuestas».

Ya en la mañana del 25 una vecina le dijo a Rigoberto que cuando ella llamó le dijeron que el carro había ido a las 23.30 horas y ya estaba solucionado el problema.

«Después de ineficientes han sido mentirosos, afirma.  Al final parece que fue tanta la presión que enviaron un carro a poner el dichoso caballito. Ah, sin restablecer el servicio. Los linieros me dijeron que ellos no tienen la culpa de ese maltrato».

Rigoberto lo reconoce, y expresa que al final ellos son los que le dan la cara al público.

«Sabemos las dificultades por las que está pasando el país y en especial ese Ministerio, manifiesta, pero yo desconocía que hay trabajadores de está empresa que no den un servicio de calidad como siempre lo pidió nuestro Comandante en Jefe, después Raúl y ahora Díaz-Canel,  y que sean tan indolentes y mentirosos tal parece que no tienen bien claro el concepto de Revolución».

«Les ruego que publiquen está queja para que no vuelva a repetirse. Y aclaro que no quiero que vengan ahora con el cuento de la comisión creada para analizar el caso y que pusieron tal sanción, porque no la acepto. Yo leo las respuestas de las quejas y son superficiales y en ocasiones no dicen nada», concluye.

Apagones requieren más información

Gustavo Gutiérrez Romero, vecino de Enramadas 866 altos, entre Calle Blanca y San Miguel Reparto Portuondo, ciudad de Santiago de Cuba, comienza su misiva afirmando que los cubanos conocemos y en buen por ciento estamos conscientes  de las causas que propician los apagones que nos agobian, los cuales, por razones ajenas a la voluntad del Estado revolucionario, se incrementan.

Pero considera que al menos en la provincia de Santiago de Cuba a tan cardinal tema no se le da el tratamiento que amerita, Piensa que si en el día lo que corresponde es de 4 a 6 horas del servicio eléctrico,  bien que se puede planificar e informar oportunamente a la población, para que adopte las medidas que considere.

«La ciudad de Santiago de Cuba está estructurada en circuitos eléctricos, afirma. Y nunca se conoce cuando van a quitar el servicio o a restablecerlo; ni mucho menos cuantas horas de apagón serán. Es una verdadera agonía.

«En múltiples ocasiones ha sido un quita y pon con la corriente como si se estuvieran entreteniendo o jugando, sin tener en cuenta las consecuencias que esta acción acarrea con los alimentos y equipos electrodomésticos que con tanto sacrificio se adquieren».

Dice que recientemente visitó la provincia de Las Tunas, y allí la población conoce y domina de antemano los horarios exactos de afectación. Ello le permite adecuarse y tomar medidas que en cierta medida contribuyen a su bienestar. «¿Será muy difícil implementar esa experiencia, o será que esa provincia no pertenece al sistema eléctrico nacional?», concluye. 

 Para que lleguen sus quejas o planteamientos  a  esta sección, usted deberá enviarlos al correo lectores@juventudrebelde.cu, sin olvidar su nombre y apellidos y la dirección particular donde reside.

Читайте на сайте