Un millón de firmas para evitar que las editoras maten tus videojuegos: La propuesta irá a la Comisión Europea
Stop Killing Games es un movimiento que lucha por impedir que las editoras cierren juegos antes de tiempo.
Siempre hay videojuegos que dejan de funcionar después de haber cumplido con un determinado ciclo vital, en unas ocasiones más largo y en otros casos mucho más limitado. Uno de los casos más recientes es el de Anthem, un juego estrenado en 2019 que requiere de conexión a Internet para ser jugado. Así ocurre con otros muchos títulos, y hay jugadores que han decidido protestar contra su cierre (en ocasiones prematuro).
Stop Killing Games es una iniciativa que arrancó su particular lucha en 2024, precisamente cuando Ubisoft decidió cerrar los servidores de The Crew, otro videojuego que se basa en la conexión en línea para poder jugarlo. Actualmente se ha dado a conocer que este movimiento ha conseguido 1,3 millones de firmas verificadas, criticando este tipo de cierres que afectan negativamente a los compradores.
Moritz Katzner, una de las caras visibles de Stop Killing Games, ha asegurado que las cosas se están moviendo y que esperan visibilizar los resultados que han obtenido: "La próxima fase consistirá en llevar las firmas a la Comisión Europea en Bruselas, probablemente después de febrero".
Según se ha podido conocer, las firmas pertenecen en una considerable cantidad a Alemania (233.000), aunque también destacan las de Francia (145.000), Polonia (143.000) y España (121.000). Estos parecen los países más involucrados con un movimiento que se ha construido en Europa y que trata de llamar la atención de las grandes compañías para que no abandonen sus juegos de forma prematura.
Stop Killing Games manifiesta que no tiene ningún tipo de interés económico y que su única función consiste en "prevenir la desactivación remota de videojuegos por parte de las editoras".
Siempre hay videojuegos que dejan de funcionar después de haber cumplido con un determinado ciclo vital, en unas ocasiones más largo y en otros casos mucho más limitado. Uno de los casos más recientes es el de Anthem, un juego estrenado en 2019 que requiere de conexión a Internet para ser jugado. Así ocurre con otros muchos títulos, y hay jugadores que han decidido protestar contra su cierre (en ocasiones prematuro).
Stop Killing Games es una iniciativa que arrancó su particular lucha en 2024, precisamente cuando Ubisoft decidió cerrar los servidores de The Crew, otro videojuego que se basa en la conexión en línea para poder jugarlo. Actualmente se ha dado a conocer que este movimiento ha conseguido 1,3 millones de firmas verificadas, criticando este tipo de cierres que afectan negativamente a los compradores.
Más de un millón de firmas para evitar el cierre de juegos
Moritz Katzner, una de las caras visibles de Stop Killing Games, ha asegurado que las cosas se están moviendo y que esperan visibilizar los resultados que han obtenido: "La próxima fase consistirá en llevar las firmas a la Comisión Europea en Bruselas, probablemente después de febrero".
Según se ha podido conocer, las firmas pertenecen en una considerable cantidad a Alemania (233.000), aunque también destacan las de Francia (145.000), Polonia (143.000) y España (121.000). Estos parecen los países más involucrados con un movimiento que se ha construido en Europa y que trata de llamar la atención de las grandes compañías para que no abandonen sus juegos de forma prematura.
Stop Killing Games manifiesta que no tiene ningún tipo de interés económico y que su única función consiste en "prevenir la desactivación remota de videojuegos por parte de las editoras".